La Columna del Domingo por Héctor “Cacho” Olivera: “NUEVA VERSIÓN DE LA TEORÍA DE LOS DOS DEMONIOS ”
No resulta fácil escaparle esta novela policial trágica en que nos ha metido el post kirchnerismo.
Como ocurre con las buenas novelas todos seguimos prendidos a ella aunque sepamos el final, que no puede ser otro que la cárcel para los ladrones.
Los intentos de denunciar una persecución devienen vanos porque es el Código Penal el que llama a la puerta de la ex Presidenta y su banda.
A modo de un intento por buscar otro enfoque que amplíe la revisión del tema, se me ocurre acudir a la “teoría de los dos demonios”.
Cuando llegó el momento fundacional de la Democracia recuperada de la mano de Raúl Alfonsín, (el juzgamiento de los dictadores), surgió esta figura de los dos demonios.
La idea consistía en intentar igualar los actos de terrorismo ejercidos desde el Poder por los militares con la violencia ejercida por organizaciones civiles también estructuradas como las militares, como fueron Montoneros, Ejército Revolucionario del Pueblo, (ERP)O Fuerzas Armadas Revolucionarias, (FAR).
Si bien los actos de crueldad asesina como el intento de popamiento del cuartel en Formosa, por ejemplo, donde murieron pobres soldados inocentes, puede parecer un comportamiento demoníaco, la distinción con los secuestros, desapariciones y muertes ejercidos desde el Poder es otra cosa.
Para la sensibilidad media pueden ser conductas satánicas.
Para el análisis político no hay dudas que los verdaderos demonios fueron los que usaron la fuerza del Estado para robar, secuestrar, desaparecer y asesinar sin caer por ello en la exculpación de los terroristas indultados por Menem.
Hoy, a más de tres décadas, la figura de los dos demonios vuelve a estar entre nosotros.
No se trata de asesinatos, sino de robos de recursos públicos.
El kirchnerismo intenta unificar el juicio tanto como para imaginar que todos somos iguales.
Es como esconder un elefante en la calle Florida soltando otros 50 paquidermos allí mismo.
Con esa intención la secta cristinista que queda grita que los Panamá papers son lo mismo que sus latrocinios.
Han cambiado de lado y ahora esgrimen su versión de la teoría de los dos demonios como si todos los ladrones, los supuestos ajenos y los reales propios fueran lo mismo.
No lo son.
Los que montaron desde el Gobierno una organización destinada a robar dineros públicos, los que rebolean bolsos por arriba de un alambrado de un convento, los que se quisieron quedar hasta con la máquina de imprimir dinero, los que alimentan sus canarios y sus palomas con sistemas computarizados son los demonios de hoy.
Así las cosas, la ex Presidenta, Debido, Lopecito, Boudou y el resto de la banda son los demonios de este turno.
Lo que Videla, Massera y demás dictadores fueron al terrorismo de Estado son estos al terrorismo económico desde el Estado.
La Justicia llegó para aquellos.
Llegará ahora para estos.
Será un salto cualitativo de la Democracia camino de la construcción de una República en serio.
