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Columna del domingo, por Héctor Ricardo Olivera: «SE OYE EL RUIDO DE ROTAS CADENAS”

Sobran razones para repetir el ritmo semanal de analizar críticamente actitudes del Gobierno.
Para no caer en la nocividad de todos los vicios, es hora de tratar de ver qué es lo que puede venir cuando esta lamentable experiencia se termine.
No queda tanto, y aunque seguramente tendrán tiempo de sumar tropelías, parece interesante analizar lo que hay por delante.
Es evidente que nuestra Democracia ha dejado de ser una organización ceñida a la existencia de Partidos Políticos y en su reemplazo se ha transformado en una Democracia de personajes.
Una rápida revisión nos lleva a deducir que nada queda en serio ni del Peronismo y el Radicalismo, analizados como expresiones políticas con estructura, doctrina y valores propios.
Esas cadenas se han roto definitivamente.
Lo mismo ocurre con los otros grupos menores que acompañaron la existencia prominente de estos dos hermanos mayores.
Circunstancias que son largas pero también interesantes de analizar han llevado a este presente fragmentado y flojo de papeles donde privan los nombres por sobre los sellos.
El Peronismo no aparece ya ni en los discursos de sus máximos dirigentes.
No es nuevo el procedimiento, porque desde siempre el partido del General supo manejar la convivencia dentro suyo de sectores tan disímiles como la Triple A de López Rega y la guerrilla montonera.
Todos, eso sí, siguen siendo peronistas, cada uno a su manera.
Por eso hoy es lo mismo la Presidenta que Insfrán, el señor feudal de Formosa, Massa o Scioli, Kunkel y Diana Conti que Larroque y D´Elíia.
Aunque carente del elemento distintivo del Peronismo que es la absoluta vocación de poder, el Radicalismo muestra idéntica actitud parcelaria.
La declinación que nació en Olivos de la mano de la lapicera que suscribió la firma del Pacto entre Menem y Alfonsín aceleró el proceso de desintegración.
Como hay una dudosa debilidad de memoria, hay que recordar que Lavagna fue candidato a Presidente de la UCR acompañado como Vice por Gerardo Morales con el nombre de Una Nación Avanzada, (UNA), que Alfonsín hijo corrió junto con de Narváez y que Cobos fue Vicepresidente de esta misma Señora que hoy gobierna.
Se puede agregar que antes la fórmula Moreau-Losada sacó el 1,1 % en la Provincia de Buenos Aires y el 2,32 % en todo el País.
EseLeopoldo Dante Guido Moreau es el que ahora acompaña a la Presidenta a visitar al Papa, (no para pedir perdón del Pontífice), la sigue en la ONU y se sienta en segunda fila del Salón de las Mujeres de la Casa Rosada a aplaudir a la Jefa.
Los Partidos menores son una réplica cuyo seguimiento se hace casi imposible por la velocidad de sus apariciones y desapariciones.
En este laberinto reside la base del crecimiento del PRO de Mauricio Macri, que con su exhibición de capacidad de gestión ha logrado meterse en la conversación quién sabe hasta dónde.
El enredo, que a todos nos enreda, necesitaría de alguna, aunque más no sea alguna definición clara sobre aspectos centrales que sean capaces de interesarnos.
Así sería si un día se juntaran todos no a decir sus discursos de facción sino a comprometerse a apoyar medidas imprescindibles para tranquilizarnos y depositar confianza, que es lo que no hay.
Solo podrá haberla si se juntan para asegurar, entre otras cosas, la reforma del sistema electoral para establecer la boleta única primero y el voto electrónico luego, para crear un ámbito de la Justicia dedicado especialmente a los delitos de corrupción, donde el tiempo del proceso sea dividido por dos y la pena multiplicada por cuatro, donde se firme el compromiso de revisar y limpiar la administración pública de el camporaje que la ha invadido, donde se asegure la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, donde laEscuela enseñe a leer, escribir y pensar y se garantice que la “mano justa”, que no es blanda ni dura, meterá preso a los delincuentes.
Desde el sentido común no parece ser un pedido exagerado.
Desde lo que se ve, ocurre que se confirma el dicho que reza que “el sentido común es el menos común de los sentidos”.
Hay tiempo, si hay ganas, voluntad y coraje …

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