Editorial: «La solución la semana que viene»
La Corte Suprema de Justicia de la nación en su acordada del martes respondió a un pedido de amparo presentado por fuerzas políticas de la oposición a los gobiernos provinciales de Tucumán y San Juan y atento a la urgencia del caso, ya que las presentaciones denuncian violaciones a las constituciones de ambos estados, dictó la precautoria de suspender esos comicios al menos en las categorías impugnadas que son las fórmulas de gobernador y vice.
Tal decisión no debió generar sorpresa alguna en ningún sector de la sociedad ya que ninguna otra podía esperarse del máximo organismo de la justicia, atento a las particularidades de cada caso (donde la violación denunciada es flagrante), la evidente afectación a lo establecido por la Constitución Nacional en orden básico a lo que están sometidas a respetar las provincias mas allá de sus autonomías federales y sobre todo, en atención a los antecedentes obrantes (a los que la Corte brinda desde siempre debida obediencia como que los denomina «jurisprudencia») donde en TODOS los casos el Tribunal obró y falló de idéntica forma.
Sin embargo, el loable entusiasmo del gobierno y la dirigencia del espacio gobernante, unido a la sorprendente incapacidad para explicarle a la sociedad hasta sus propios objetivos alcanzados por parte de la oposición y la cada vez mas evidente falta de profesionalismo (con contadas excepciones) del periodismo (cuando no «otras» razones) conforman un combo explosivo que conduce inexorablemente a la sociedad a conclusiones equívocas, a una ignorancia cada día mas dañina, sumando a la profundización de la «maldita grieta» que se alimenta de un pueblo donde cada día mas gente «elige» que cosa y a «quien creer» sin importar mucho si en ello está la verdad consagrada y quienes son los voceros de ella.
Existían al momento de estos nuevos casos tres antecedentes de similares características en los que debió fallar el máximo tribunal. En 2013 ocurrieron las presentaciones ante el mismo por las postulaciones de Gerardo Zamora a la rereelección de gobernador en Santiago del Estero en comicios anunciados para el 22 de octubre. La Corte en fallo unánime de sus cuatro miembros de entonces impidió la postulación del gobernador por así establecerlo claramente la Constitución de su provincia y ese 27 de octubre se eligieron solo diputados, intendentes y concejales. El 1 de diciembre, con la candidatura de Claudia Ledesma Abdala, esposa de Zamora, el justicialismo se impuso en los comicios de gobernador con el 52 % de los votos.
Los otros dos antecedentes ocurrieron en 2019. 41 días antes de las elecciones de La Rioja, donde Sergio Casas se proponía a la re reelección se produjo un hecho paradigmático. Previamente el gobierno de esa provincia había llevado adelante un referéndum para reformar la constitución provincial, cuyo mayor sentido era modificar la prohibición de más de dos reelecciones consecutivas del gobernador y/o del vicegobernador. En el caso de La Rioja, los jueces de la Corte se pronunciaron en forma unánime contra la reforma constitucional que se hizo en la provincia luego del referéndum de enero de ese mismo año para habilitar un tercer mandato consecutivo de Casas. Y obviamente ante la insistencia, la Corte afirmó que si el gobernador requería de una reforma de la carta magna para ser candidato, caída esa reforma caía también su candidatura. El fallo fue unánime.
Y por último, el episodio mas contundente para mostrar la inconsistencia total de lo que hoy se pretende imponer ocurrió en Río Negro, cuando el ex vicegobernador que llegó a la gobernación por la trágica muerte de Carlos Soria, tras su reelección pretendía una segunda consagración en esos comicios de 2019. Quien entonces recurrió a la Corte de la nación fue el diputado nacional del Frente para la Victoria y hombre muy cercano a la Dra. Cristina Fernández, Martín Soria. Y fue esa presentación de Soria la que logró el respaldo de la Corte Suprema, haciendo que Weretilneck debiera resignar su intención.
Este ejemplo por si solo debiera servir para que ni una sola voz se levante aduciendo «partidismo político» a esta acordada de la Corte. Porque debe decirse que quien presentó ese recurso en Rió Negro es hoy, el actual ministro de Justicia de la Nación, propuesto por la vicepresidente de la nación Dra. Fernández (¡!).
¿Cómo explicar esta actitud oficial con cadenas nacionales incluídas, una del ministro del interior y otra del mismísimo presidente de la República?.
Valen por último (es tanta la argumentación para descalificar el intento que sólo cabe citar parte de ella) que como resulta evidente, las sentencias judiciales fueron siempre ligadas a una persona. A un nombre concreto. Nunca a un espacio político que además en todos los casos triunfaron en esos comicios, claro que con otro candidato, elegido por ese partido.
Vayan unos conceptos más: en todos los conflictos citados, es la Constitución de sus provincias las que ponen éstos límites. Por ello, por caso en Formosa puede gobernar hace décadas Gildo Insfrán y nadie se lo impide. También cabe destacar que la medida se tomó tan cerca a las elecciones porque los pedidos de amparo requirieron para utilizarse que las justicias de ambas provincias se expidieran antes y entonces, en abril pasado (hace dos y tres semanas) recién se hicieron estas presentaciones. Esto marca que la Corte actuó con celeridad. Es otra falacia evidentemente (en la que caen muchos periodistas llamados serios) que la Corte debió hacer esto unos meses antes. Por último, es repetitivo en estos días, ver y escuchar a voceros del gobierno preguntarse asombrados como un ex presidente como Macri puede hablar de «feudos en algunas provincias, cuando EL lleva 16 años gobernando la capital argentina». ¿Cómo puede decirse esto hasta con gesto adusto como si se tratara de un espejo de la realidad? Hasta nos resulta grosero recordar que Macri gobernó dos mandatos como la ley le permitió y luego lo sucedió Larreta que está terminando sus dos períodos y será presidente o nada. Y podrá ganar o no, en CABA su espacio político u otro.
Resulta grosero y nada grato redactar este texto. Es todo de una obviedad mayúscula. Sino fuera por las características a las que se ha llevado a la población, sería de una estupidez supina que un medio consuma tanto espacio en contar lo que es público y notorio y está al alcance de cualquier ciudadano. Resulta absolutamente abrumador tener que hacerlo. Y hasta aceptamos que esta columna pareciera más enfática que la propia oposición. Pues eso habla de ella. No de nosotros.
Y aún más, aceptamos que aquí también se aplique la regla de que «la gente elige que cosa creer» y por lo tanto no serán pocos los que encuentren en esta columna «falsedades». Sería bueno, como ocurría al menos hace unos años, actuando como una revista de juegos y entretenimientos, que nos hagan saber de las mismas, para publicarlas en nuestras próximas ediciones.
Al modo crucigrama: (para quien lo desee) la solución en nuestro próximo número.
Editorial publicada en la edición del semanario Tiempo de Ranchos del 12 de Mayo de 2023
