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Editorial: Una condena que no admite apelaciones

Este martes llegó al final de las instancias procesales una causa penal iniciada en 2008 conocida como Vialidad y en la que estaban imputadas 13 personas, entre ellas la actual vicepresidente Cristina Fernandez de Kirchner. En su veredicto el tribunal dictó penalizaciones y absoluciones que incluyeron la condena a la Dra. Kirchner, a quien fuera el segundo del ministerio de Planificación José López y al empresario Lázaro Baez a seis años de prisión (que no deben cumplirse efectivamente restando aún dos instancias de apelaciones) mientras que otros cuatro ex funcionarios fueron absueltos. El veredicto, es ampliamente conocido y ha generado reacciones diversas, a tal punto que la apelación al mismo será por duplicado: los condenados recurrirán pidiendo la absolución y en el caso de la ex presidente con durísimos términos y afirmando la existencia de un partido judicial y al tribunal oral 2 que llevó a cabo esta etapa final de “pelotón de fusilamiento”. Por el otro lado, los fiscales que habían solicitado penas mucho mayores y habían considerado a la misma jefa de una asociación ilícita (cargo rechazado por la mayoría del tribunal) también anunciaron que irán por hacer prevalecer sus acusaciones.
No es ni por asomo la intención de esta columna plegarse al debate sobre la actuación judicial y sus sentencias. Ya demasiado cuesta vivir en un país al que su dirigencia ha llevado a derogar hasta la bíblica expresión de ver para creer. Y esto no es dicho por este caso en particular ni por sus implicados. La sociedad argentina en su gran mayoría ya no cree ni lo que se le muestra, resultado de largos años de decadencia, mentiras y corrupción generalizada de todo tipo, de todo “pelos y señal”.
Demasiado para soportar y para quienes algunas vez soñamos con una república floreciente aunque fuera para las generaciones venideras, cuestión que hoy solo tiene lugar con una alta dosis de ingenuidad e ignorancia.
Pero hay una arista que de las tantas que ha dejado este proceso que involucra a la doctora Fernández y que no es materia judiciable, que pretendemos señalar habida cuenta que revela un comportamiento que nos resulta altamente cuestionable.
Resulta casi inviable pensar que la dos veces presidente de la nación hubiera hecho tamaña carrera política sin la figura de quien fuera su esposo, gobernador de Santa Cruz y presidente de la nación y que fuera el verdadero creador y líder del llamado “kirchnerismo” a punto tal que resultó determinante para la reelección de su esposa en 2011, porque su muerte ocurrida casi dos años antes de esa elección significó el episodio mas influyente en la sensibilidad ciudadana al momento de decidir sus votos. Todos recordamos la figura de “Néstor” reflejado en una figura casi extraterrestre llamado el “Eternauta” y la candidata refiriendo en cada discurso con la imploración a “EL” a quien mencionaba repetidamente elevando su mirada al cielo.
Esto es un hecho fáctico, indubitable y por lo tanto sagrado.
Pero por si lo dicho fuera poco, Néstor fue su esposo por muchos años y si ello no alcanza es el padre de sus hijos.
Dicho esto, la pretensión es señalar que todo lo determinado por la justicia podrá revertirse en cualquier dirección y porque no, la Dra. Fernández podrá ser absuelta de todo cargo. Pero lo que no podrá borrarse ha sido su decisión de hace ya largo tiempo de procurar cargar la mochila de todos los cargos a la cuenta de su fallecido esposo. No solo no hubo en todos los años de su posibilidad de defenderse una postura firme de inocencia de todos los hechos denunciados (el fallo estimó en $ 84.000 millones de pesos lo administrado fraudulentamente al estado), del rol de sus funcionarios (entre ellos José López sobre quien Cristina alguna vez dijo que lloró cuando lo descubrieron descargando bolsos con fortunas en un convento) y el empresario privado acusado de ser testaferro de su familia. El argumento de que todo esto “es un armado para eliminarme a mi” tiene la clara pretensión de señalar que el involucramiento que los denunciantes hacen de ella es solo por razones políticas. Pero en todo momento, la Dra. dejó librado que tales delitos pudieron existir. A tal punto llegó esta postura, que en relación al condenado Baez, con quien la justicia considera que se llevaron a cabo todas las defraudaciones y quien afirmó públicamente que “no soy el dueño de nada. El verdadero dueño de todo lo mío está arriba” apuntando al mencionado esposo de la doctora, la señora no dudó en afirmar mas de una vez: “No soy amiga de Baez. Nunca lo fui. El amigo de él era Néstor”.
Esta afirmación debería resultar inadmisible para quienes sostenemos principios de otro tenor. Resulta claro que esta expresión de “el amigo era Néstor” y decir que los “negociados” que pudo haber se hicieron entre su fallecido esposo y el polémico empresario cuyas empresas nacieron días antes del apellido Kirchner en el gobierno y cerraron todas sus puertas con la derrota de 2015 son una misma cosa. Es realmente llamativo que sus fuerzas militantes que enarbolaban las banderas de “Néstor eterno” hoy no hayan hecho una sola mención al giro que Cristina hace sobre la figura de quien fuera todo lo antes mencionado.
Y hasta cuesta comprender como sus hijos admiten esto. Queda por agregar, que algunos principios (a los que adherimos) establecen que no es ético acusar a personas que ya no se pueden defender.
Vale repetir: no seremos nosotros los que pretendamos hacer de jueces de la causa judicial. Pero la conducta ética de alguien que sostiene ser leal a cualquier precio con la defensa de los ciudadanos de su país, y no lo ha sido con la memoria del verdadero dueño de todo el poder que ella pudo disfrutar en su vida y además el padre de sus hijos, merece nuestra humilde pero sincera condena.
Y esta no sabe de apelaciones ni de instancias superiores.
Nada, ni siquiera el hecho de pretender quitarse una acusación penal, justifica tamaña decisión de cargarle la mochila de la misma a quien fuera la persona más importante que en toda su vida formó parte de ella.

 

(Editorial publicada en la edición del semanario TIEMPO de Ranchos del 08-12-2022)

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