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Editorial: Ya es demasiado tarde

La Suprema Corte de Justicia de la Nación acaba de dictar un fallo tan necesario como ejemplificador, anulando una designación “trucha” (usando idioma menos académico pero comprensible) de un senador en el trascendente Consejo de la Magistratura, organismo que entre sus facultades ultra importantes tiene la de proponer las ternas para presidir todos los juzgados, controlar la actuación de los jueces (esto con poder de destitución) y administrar y distribuir todo el presupuesto del Poder judicial, entre otras cosas. Este organismo, se integra por representantes de Colegios de Abogados y representantes del Poder Legislativo, entre otras representaciones, tal como lo establece la propia constitución.
Así, en el caso de la designación de legisladores políticos, se nombran cuatro miembros que devienen DOS propuestos por la primera minoría parlamentaria; UNO por la segunda minoría y UNO por la tercera minoría. Este año, al momento de vencer el plazo de las propuestas, el Frente de Todos con sus 35 senadores era claramente la primera minoría; la UCR con 19 senadores la segunda y el PRO con sus 9 senadores la tercera.
Un cálculo casi de niños de salita rosa. Poco que discutir. Pero….en la argentina y sobre todo en política, todo se puede discutir y hasta imponer lo que en ningún lugar serio del planeta siquiera se duda.
Empeñados en las filas que conduce férreamente (y casi militarmente) la vicepresidente de la nación, pergeñaron “el ardid” (así lo menciona la Corte en sus fundamento) de “hacer” como que sus 35 senadores dejaban de ser un mismo bloque “y en ese momento” lo partieron; 21 por un lado y 14 por otro con lo que se consagraron por “motus propio” primera minoría (con 21 miembros) y tercera (con los otros 14) imponiendo tres miembros al Consejo de la Magistratura y dejando sin representante al PRO que había designado al abogado cordobés Luís Juez.
Estas patrañas, que parecen divertidas en el juego de truco, o un chiste de asado, en la política argentina se piensan y se hacen todos los días y todo el tiempo. Y lo mas complicado es escuchar luego las argumentaciones casi magistrales de lo que no puede explicarse si reinara el sentido común.
Este fallo del máximo organismo de la justicia (que ya es enfáticamente “defenestrado” por los Silvestre, Duggan, Navarro y otros “constitucionalistas” avezados) viene no solo a reparar este dislate, sino a dejar sentado que esta es una de las tantas trampas que no se le deben hacer a la Carta Magna. Porque de hecho, en nombre de este antecedente, no faltan los que en el futuro y siendo del signo que sean lo repitan.
El fallo es tan abarcativo que convoca a la reflexión de la dirigencia en general a terminar con los atajos que procuran interpretar todo el sistema republicano a su antojo y conveniencia pasando por encima de toda norma e institución como en una pista de autitos chocadores.
Y resulta oportuno señalar que nada llega por generación espontánea. En esta argentina se fueron permitiendo transgresiones permanentemente en nombre de que “no son tan graves”. Y de esta manera se fue escalando hasta llegar a un vale todo que es “la madre del borrego” de nuestra “majada” de males.¿Cómo se explica que el anterior gobierno del presidente Macri haya designado en la oficina Anticorrupción (que se supone controla cualquier atisbo de delitos de este tipo) a una extrema subordinada suya como Muñoz, que ni siquiera era abogada?. Pero llegó el nuevo gobierno, que había criticado aquella designación, y decidió que esa misma oficina no actúe controlando al gobierno y hasta la AFIP que debe cuidar los fondos públicos, en los juicios por posibles delitos contra el estado de anteriores gobiernos del signo que hoy gobierna, no le alcanzó con la desfachatez de no expedirse. NOooooo….pidió la absolución de los imputados entre los cuales está la actual vicepresidente.
Y a nadie se los juzga por mal desempeño. Por violar la constitución. Por nada.
Y es que una vez mas afirmaremos que si se cumpliera el espíritu de la reforma constitucional de 1994, la Dra. Cristina Fernández no debió ser candidata presidencial en 2011 porque estaba procurando su TERCER mandato. Ningún constitucionalista de esa reforma votó el límite de DOS mandatos consecutivos de cuatro años a cualquier ciudadano, consintiendo que podía darse el caso que la tan excepcional capacitación que un ciudadano/a debe reunir para alcanzar nada menos que la presidencia de la nación, podía darse el caso que dos de ellas se encontraran y formaran un matrimonio. Si alguien lo hubiera pensado, naturalmente lo hubieran expresado contundentemente, marcando que un matrimonio a este efecto es UNA SOLA persona y por lo tanto considerar que el traspaso del poder de uno a otro no es mas que una continuidad. ¿Qué sentido práctico tiene ese límite de tiempo (una de las reformas mas declamadas de la Convención del 94) si entre marido y esposa pueden estar en el poder 12, 16, 20 o mas años?.
Suponemos que no pretenderán descalificarnos con el artilugio de que los que eligen son los votantes con su sufragio y bla bla bla, porque va de suyo que de esa forma se eligen todos los presidentes y no es esa la discusión.
Pero apenas puesta en vigencia la ley apareció la forma de eludirla y todos los responsables de ponerle coto se volvieron perros que voltearon la olla”.
Pasa con los candidatos que pueden ser Jefes porteños y de ahí pasar a gobernar la provincia de Buenos Aires y da lo mismo. O gobernar Santa Cruz y ser senador bonaerense o cualquier otro distrito.
Este fallo de la Corte, pide claramente que la dirigencia deje de jugar a las mentiras. Que se imponga una dosis de ética y que no haya un permanente laboratorio de la trampa. De quien es mas vivo mientras nadie se preocupa por ser algo inteligente.
En la política argentina, todos procuran hacer el gol con la mano de Dios. Todos.
Pero hace mucho que no aparece un dirigente que demuestre ser capaz ya no de eludir a cinco o seis rivales y meter el gol del triunfo. Solo el gol con la mano y que no los adviertan.
Este fallo de la Corte, al que como si nada ya le sucede el debate sobre si será acatado por el bloque del senado sancionado, como si desobedecer fallos de la Corte fuera una minucia, viene a tratar de recuperar un poco de sensatez.
Se nos ocurre que demasiado tarde para salvarnos de tanto daño ya producido.

 

(EDitorial publicada en la edcición de TIEMPO de Ranchos del 11 de noviembre de 2022)

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