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Editorial: Detrás de las ideas….del ganador.

Aún en estos tiempos de modernismos (como relata el cantor surero Facundo Picone) en la política argentina se habla, se discute y se debate sobre ideologías. Y aún más: se pone en claro que esas ideologías no son otra cosa que las ideas centrales que priman en cada partido (perdón por la antigüedad y no decir espacios). “No se trata de nombres de personas sino de ideas” dicen de un lado y de otro, junto con “la candidata nuestra no es otra que Cristina” o “Macri debe dar un paso al costado” (o cosas similares) poniendo de relieve de que tipo de ideas se trata.
Todas ideas con DNI.
Pero centrándonos en la cuestión de ideologías, veamos las dos fuerzas de mayor caudal de votos en el país y vayamos a definirlas por ese concepto. Comenzando por la principal oposición actual, siendo la coalición menos dispersa en esta materia, cabe decir que el solo hecho de estar integrada por la UCR ya marca serias distancias conceptuales en ese solo segmento. Es que el viejo partido nunca pudo aclarar el paso de ser el partido de Leandro Alem al de Hipólito Irigoyen. Y esto sin citar a Alvear y a Raúl Alfonsín. Resulta hasta extraño que la dirigencia radical de por lo menos medio siglo a hoy ni siquiera plantee esta abismal distancia ideológica que los diferencia y hasta procuren sumar a estos líderes como si pensaran de similar manera. Tal vez, aquella histórica división de “Intransigentes” y “del pueblo” resulte la única y valedera demostración de sinceridad que puedan ex-hibir. Alem viendo a Alfonsín adscribiendo al partido a la internacional socialista se hubiera desafiliado. Cuanto menos.
Y esta dicotomía ha llevado al histórico partido a terminar jugando en la más propia cancha del peronismo, olvidando a su verdadero electorado y – naturalmente – sin quitarle ni un soldado compañero al resto, con lo cual terminó con porcentajes de un dígito en varias elecciones últimas hasta que las sociedades “en serio” lo disimularon. En su momento, algunos iluminados dirigentes decidieron meter su elefante en la gran manada de “Cambiemos” y más o menos todo se entreveró. Lousteau pasó de ministro de Cristina a líder con pretensiones serias en Cambiemos, Moreau se convirtió en el casi sucesor de Néstor y Ricardito se mudó de Chascomús a una lujosa embajada argentina en España. Se pueden nombrar varios más, pero dejémoslo ahí.
En el resto de esa fuerza no puede olvidarse al segmento de Lilita. De radical fundacional al ARI progresista y tras algunos romances con dirigentes como “Pino” Solanas se convirtió en la mayor defensora de Mauricio Macri del que pareciera que otra vez la distancian “las ideas”.
Y por último el PRO, que tal vez por sus pocos años de formación y por estar acostumbrados a ganar elecciones (un dato que nadie parece observar) a la vista son los que tienen “los patitos” mas en fila, mas allá de halcones y palomas.
De todas formas, un lindo galimatías para quien pretenda definirlos solo por ideología. No podrían ir mucho mas allá de “La República”….
Y pasemos por el oficialismo gobernante. ¡Un desafío que supera la mejor voluntad de cualquier columnista!. En ese espacio de los dirigentes sociales Pérsico, D´Elía, Grabois y varios mas. En el partido de Los Moyano, Yasky, Santa María, Daher y otros varios mas. En el partido de legisladores como Vallejos, Tailhade, Máximo Kirchner o Mayans (con muchos mas), el presidente de la nación es Alberto Fernández, nacido de las entrañas del menemismo y transferido luego al cavallismo para terminar siendo el mas ferviente y contundente acusador de la presidenta Cristina a la que entre otras cosas consideró “ lamentable y corrupta”. En ese espacio, el superministro y dueño de la pelota hoy es Sergio Massa con Rubinstein de viceministro…..
¿Cómo encontrar una (o dos o tres si quieren) ideas comunes en toda esa coalición?. En la ubicación de Argentina en el mundo ?. En materia impositiva? En dirección económica? En qué?.
Pasar de ser el mejor amigo sudamericano de Putín a ni nombrarlo y vivir en los Estados Unidos como hoy lo hace Massa en solo algunos meses aquí resulta habitual.
En el mundo serio (nunca del todo serio) es un poco más complicado hacer estas piruetas.
¿Alguien podría decir que está consustanciado con la ideología del Frente de Todos?. Puede que sí. Después hay que preguntarle a quien lo escuche que lo defina por ese concepto. Y ahí puede aparecer un Grabois, un Pablo Moyano, un Alberto Fernández (versión media mañana, media tarde o alta noche ya sería un intríngulis), un Roberto Feletti ( es imposible olvidar un funcionario así) o el actual Sergio Massa.
Todos pueden decir que son la ideología de la fuerza gobernante. Y a su vez, también señalar que son su oposición. Y es algo así.
Por último, quedan las llamadas fuerzas de izquierda. Qué extrañamente, son por lejos las más aceitadas a la hora de proclamar sus banderas. Que mantienen por años, con poco éxito electoral, pero sin renunciar a las mas fuertes los que los hace en este terreno por lo menos respetables.
Un párrafo final para lo que no es más que la resultante de estos desaguisados: los nuevos y crecientes fundamentalistas. Pocos pueden creer convencidos que estén en condiciones de conducir el timón del país. Ser gobierno no es solo disponer de algunas ideas interesantes y atendibles. Un equipo de fútbol integrado por 11 Maradonas hubiera sido siempre interesante y capaz de hacer jugadas magistrales. Jamás hubiera sido campeón de ningún torneo serio.
En esta franja, suele haber cierta coherencia ideológica. Pero coherente también debe ser una organización para el delito.
Que no es lo que afirmamos de estos sectores. Vaya solo a modo de ejemplo de que coherencia es imprescindible pero no suficiente aval.
Así las cosas, pareciera oportuno que la política argentina acometa un blanqueo de sus comportamientos y en nombre de ese sincericidio deje de levantar las banderas de “ideas inexistentes y hasta contradictorias” y asuma que en realidad, lo que hacen es leer encuestas muy caras (y muchas veces amañadas) para observar que DNI está mejor rankeado en la intención de votos y alistarse “detrás de las ideas” de ese candidato. Y organizarse para ganar elecciones y después vemos…… Hoy Putín, mañana Biden.
Hoy EEUU y mañana China.
Hoy el campo y su producción y con los jubilados NO. Y mañana retenciones desorbitantes y migajas a los viejos.
Mientras tanto seguirán diciendo que no se trata de personas. “ Nosotros todos vamos detrás de las ideas”.
Si claro. Si son las del que resulte ganador en las urnas mejor.

(Editorial publicada en la edición de TIEMPO de Rnahcos del viernes 28 de Octubre de 2022)

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