Editorial: Hoy lo sencillo es imposible
Por estas horas se están cumpliendo treinta años (ya!!) de un acontecimiento trascendente para la historia contemporánea de este distrito. Una idea que fue creciendo en un grupo de vecinos debió ser postergada un año por celebrarse en 1991 elecciones que realizadas el 8 de setiembre de ese año, en la intendencia local a César “checho” Uribarri que a partir del 10 de diciembre reemplazaría a Juan C. Veramendi electo diputado provincial.
Justo ese año y en esos días, se cumplían 200 años del nacimiento del mas grande estratega militar que inscribe la historia argentina y que es quien justamente le da su nombre a este distrito: José María Paz. La idea ya estaba instalada pero se decidió llevarla a la práctica al año siguiente, en período no electoral evitando lo que suele complicar muchas cosas en la argentina.
Así fue que llegado 1992, junto al flamante diputado provincial Arq. Fernando Cámara se puso en marcha la tarea de ubicar a los descendientes del “manco”, en un trabajo que comenzó bien desde cero porque no había contacto ni relación con ninguno se de ellos. Encontrada la punta del ovillo, y aceptada con buen criterio por la familia del homenajeado, aquí se realizó una convocatoria a vecinos con la idea de conformar una comisión que se abocara a la concreción de un programa a la idea original y con la dimensión que la figura del gran vencedor de Venta y Media merecía. Privó, como no podía ser de otra manera el concepto amplio de integrar a vecinos con afinidades políticas diversas para vencer de entrada el fantasma de cualquier intención sectorial o partidaria. El flamante intendente puesto en conocimiento del proyecto prestó su apoyo total y de igual modo lo hizo el Concejo Deliberante por unanimidad. Vale recordar, que la comisión estuvo integrada (salvando el error al que seguramente nos conducirá la memoria ya que no alcanzamos a encontrar un documento con la misma) por Nelly Mella, Juan O. López Oleaga, Omar R. Amarante, María C. Echarri, Raquel Radeglia, Carlos J. Santi, Magdalena C. Pesqueira, Alicia Tagliabue, Hilda Tinao, Juan C. Blanco, Perla Gatti, Alcira de Motschakow, Enrique E. Fodor y Ruben Martinez a quien se lo designó algo así como coordinador del grupo. Trabajaron inten-samente Graciela Gallo, Norma Santalucía, Irma Iraola y se fueron sumando vecinos de manera ma-siva. El intendente municipal y el diputado Cámara ocuparon naturalmente el lugar de referentes y consulta de todo el programa. Y vale citar que el diputado Juan C. Veramendi, aclarando que lo hacía por encima del concepto personal que pudiera merecerle la trayectoria histórica de Paz, colaboró en todos los aspectos que fueron necesarios. Hubo con el crecimiento del proyecto muchos colaboradores anónimos que se fueron acercando. Y ya declarado de interés municipal, y con bisnietos, choznos y familiares po-líticos descendientes de Paz notificados, en septiembre del ’92 se vivió un mes a pleno.
Las autoridades distritales de educación aceptaron incluir en sus programas de estudios de nivel primario, un ciclo con el nombre de “Vida y Obra del general José M. Paz” y en ese contexto este semanario entregó veinte resúmenes (en otras tantas ediciones) con lo mas trascendente de la vida del cordobés. El semanario llegó entonces vía Consejo Escolar a to-das las escuelas del distrito que el 9 de setiembre de 1992 confluyeron en la escuela n° 14 de L. Verde que lleva el nombre del prócer en una jornada de maravillosa integración y muestras de conocimiento de cada delegación que rubricó el profesor Cámara con una charla ilustrativa. Fue primordial el aporte de la inspectora distrital de primaria, la señorita Blanca Castro.
Ese fin de semana, el salón de actos de la escuela n° 1 resultó chico para la gente que se dio cita a compartir la conferencia del mayor historiador que ha dado Córdoba (tomamos esta afirmación del cantautor Carlos Di Fulvio) Efrain Bischof y luego la riqueza de la cena compartida con la familia Paz. Y una semana más tarde, en una noche regada por la llovizna el final de toda esa extensa programación estuvo en la imposición del nombre “José María Paz” a la plazoleta de la rotonda de la Avda Garay y Villafañe Casal.
El cierre no podía ser mejor. Gran festival folclórico en el gimnasio del CEF colmado con las mejores figuras del nivel local y otro ícono cordobés y nacional: Carlos Di Fulvio haciendo en vivo su Canto Monumento, obra dedicada a la memoria del General Paz.
Este periodista se sorprendió cuando se encontró con el cantante hace tres años en Cosquín y en una conferencia de prensa le preguntó si recordaba aquella actuación: El sorprendido pareció ser Di Fulvio que respondió: “Como no recordarlo. Fue la única vez en mi larga trayectoria que hice en vivo sobre un escenario el Canto Monumento. Y además tuve la gran dicha de conocer al mejor historiador cordobés, Efrain Bischof”.
Ahí, 27 años después apareció la dimensión del acontecimiento que anoche fue recordado en la TV local con el intendente (m.c) César Uribarri y hasta una comunicación con el diputado (m.c.) Cámara.
Vale, a nuestro criterio, recordar aquello, pero vale también volver a una frase del primer tramo de esta columna: Privó, como no podía ser de otra manera el concepto amplio de integrar a vecinos con afinidades políticas diversas para vencer de entrada el fantasma de cualquier intención sectorial o partidaria.
Algo tan simple y de mínimo sentido común y que sin embargo ya es imposible de lograr en la argentina de hoy inmersa en la mayor mediocridad dirigencial que registra la misma en toda la historia de la República. El ejemplo de lo logrado hace treinta años debiera ser suficiente para repensar esta realidad.
(Editorial publicada en el Semanario TIEMPO de Ranchos del día 09 de Septiembre de 2022)
