Columna del domingo, por Héctor Ricardo Olivera: “BIENVENIDO EL GOLPE DE ESTRADO ”
No hay error de imprenta en el título de la presente.
Jamás podría desde aquí celebrarse golpe de estado alguno por lo que significaron de trágicos en nuestra Historia.
Alfonsín se encargó de sepultarlos para siempre.
Lo que se saluda es el “golpe de estrado” que ha de poner en su lugar al Vicepresidente de la República.
Estrado es el lugar donde la Justicia desarrolla su actividad.
Y en tren de aclarar especificidades del lenguaje jurídico, digamos también que el “cohecho”, que es una de las causas que complican a Boudou es, en el lenguaje familiar lo que se llama “coima”.
Va de suyo, entonces, que el que coimea es un coimero.
A veces cobran en efectivo, otras, como en este caso, en acciones de una empresa.
Es apenas una variante similar al trueque que comenzaron los fenicios.
Lo cierto es que estamos viviendo como sociedad republicana el ejercicio, que debería ser normal, que el que delinque debe ser juzgado y sentenciado.
Las causas penales que caen sobre la figura de este bon vivant son muchas, todas manchadas por el mismo condimento de la corrupción, el mal uso del poder y la desfachatez.
Más allá de esto, de lo que se encarga el Poder Judicial, lo que más debe preocupar es la complicidad silenciosa de los que lo pusieron ahí, los que hoy nada dicen y los que miran para otro lado.
Es más que evidente que la Presidenta, azotada por una laringoboudoufaringitis y las primeras figuras del peronismo se han llamado a silencio.
Hasta los que pretenden aparecer distintos pero en verdad son astillas del mismo palo, (Scioli y Massa), contestan con evasivas.
Por eso tienen que aparecer segundas o terceras líneas, como la Diputada Nacional Adela Rosa Zegarra, marplatense ella, que en un célebre reportaje radial mostró tener menos cintura que los lobos de la Rambla.
Esta comedia adentro agrega condimento al drama afuera, donde parece que aunque terminaremos pagando de más, como con Repsol y el Club de París, no dejaremos de decir algunas bravuconadas adolescentes.
En el mismo andarivel será, sin dudas, la actuación protagónica de la Jefa de Estado en Tucumán el 9 de Julio.
Rodeada de Presidentes de la Patria Grande Latinoamericana hará templar los cimientos de la casita de Tucumán con una arenga epopéyica propia de una mandataria pobre de un País pobre.
El País, ¡pobre País!, es pobre.
Ella no.
