Editorial: La catástrofe anunciada por el gobernador

Editorial: La catástrofe anunciada por el gobernador

30 abril, 2021 0 Por Grupo Tiempo

«Si esto continúa es una catástrofe» sintetizó el gobernador bonaerense la situación sanitaria no solo de su territorio sino del país todo hace pocas horas. Y mas allá de la opinión que merezca políticamente Kicillof y de palabras mas o menos, nada puede objetarse en torno a la gravedad manifestada.
Ante tal panorama vale pensar con total convicción que hace falta una absoluta mancomunión de esfuerzos de todos los sectores de poder para enfrentar con el menor costo posible tamaño drama.
Pero se hace difícil esperar algo así de la dirigencia criolla.
Desde el gobierno insisten permanentemente en las «irresponsabilidades» de la oposición y hasta sugieren que no cumplen con los deberes de tal ubicación en el plano del poder nacional. Mas allá de las simpatías o antipatías que esa oposición genere, si gobernando no querían a esa fuerza por ser tan «malos», no queda otro lugar en una democracia para quien pierde en las urnas que ocupar la oposición y lo hacen como creen que representan a sus votantes. Nada de lo que digan esos opositores puede ser tan dañino como se pretende para la salud argentina. Evidentemente en esas permanentes diatribas solo existe la campaña electoral de las elecciones futuras. Es demasiado evidente que los mas criticados no se apuntan por mejor o peor gestión sino por las posibilidades de ser el candidato de esa fuerza, y como miden en las encuestas. Horacio Rodriguez Larreta sintetiza todo eso y es tan burdo el ataque frontal al alcalde porteño que no es descabellado pensar que lejos de perjudicarlo terminarán por favorecerlo.
Al margen de esto, los que estamos convencidos de los claros roles que les corresponden a gobernantes y opositores en cualquier gestión no mezclamos mas los tantos ni nos detenemos mirando esta tragedia con ojos de urnas futuras y es ahí donde nos resulta poco menos que incomprensible el silencio que mantiene quien probablemente ostente hoy el mayor poder político de la argentina. Cuatro años de primera dama, mas ocho de presidente/a y casi dos años actuales en la vicepresidencia (que decidió quien seria el actual presidente) en mas de un año de la peor tragedia nacional no ha dicho esta boca es mía. Que Cristina Kirchner no tenga el menor protagonismo público no puede ni debe ser obviado. Y ese silencio y borratina es para nuestro criterio mas criticable que la peor frase o el peor anuncio.
Por último y de modo contundente no puede perderse de vista que la única alternativa para ponernos a cubierto de los efectos mas graves del Covid son las vacunas, y ya resulta inaceptable seguir escuchando explicaciones sobre los reiterados fallidos anuncios de llegada de millones de dosis prometidas, que siguen esperando arribar a los brazos de millones de argentinos. La expresión clásica de «ir a las efectividades conducentes» a modo de reflejar el pensamiento del notable filósofo Ortega y Gasset y su síntesis de «A las cosas» que hace 80 años fuera retratado para el orden nacional de este forma merece recordarse; «¡Argentinos, a las cosas, a las cosas! Déjense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismos. No presumen ustedes el brinco magnífico que dará este país el día que sus hombres se resuelvan de una vez, bravamente, a abrirse el pecho a las cosas, a ocuparse y preocuparse de ellas, directamente y sin más, en vez de vivir a la defensiva, de tener trabadas y paralizadas sus potencias espirituales, que son egregias, su curiosidad, su perspicacia, su claridad mental secuestradas por los complejos de lo personal.».
No importa a estos efectos quien lo pronunció. Pero no se puede dudar de su valor. Y esto corresponde hacer hoy mas que nunca. A todos, pero comenzando y poniendo en el lugar que su responsabilidad le marca al gobierno en todos sus niveles.
Nada debería decir el gobierno nacional, que acaba de «pedirle» a las llamadas organizaciones sociales que « no ocupen lugares estratégicos como el puente Pueyrredón en estos días» (toda una vergonzosa muestra de como no se ejerce el poder en el país) sin que antes no entregue toda la información y las explicaciones del fracaso en la llegada de esas vacunas. Nada es tan prioritario ni exigible al gobierno. El vecino país Chile ya se ubica en el segundo lugar del mundo en cantidad porcentual de vacunados. Mas de la mitad de su población ya tiene al menos una dosis. Mientras aquí seguimos con marchas y contra-marchas; buscando culpables donde no los hay y luego de haber tenido que echar al ministro del área por un escándalo de «robo» de vacunas y dejando en su lugar a quien lo secundaba y ocupaba el des-pacho contiguo del ministro echado por vacunar clandestinamente en su propio despacho. En fin…..
La realidad puede ser mas o menos alentadora, «pero lo que no tiene es remedio» y la esencia de la misma no puede ser distorsionada con maniobras de distracción que nos llevan a ignorar el verdadero eje del momento.
Nada, absolutamente nada puede ocupar, siquiera parcialmente el lugar que le corresponde a la llegada de «vacunas para todas y todos» como le gusta decir al gobierno. Eso es lo imperioso y a nadie mas le corresponde hacerlo que al gobierno nacional.
Hasta tanto, y tras mas de un año de encierros y flacas políticas en la materia, seguir escuchando que nos lavemos las manos, usemos tapabocas y tengamos responsabilidad social, lo podemos repetir hasta el cansancio (cosa que hacemos) hasta cualquier cuatro de copas. El presidente, su vice, sus ministros, embajadores y demás solo deben tener un objetivo inmediato: traer las vacunas que van a descomprimir la exhausta situación sanitaria y salvar de la muerte a miles de argentinos que no quieren sumarse a los casi setenta mil que ya murieron por este virus.
Tiene razón el gobernador bonaerense. Lo que viene es catástrofe. Pero ellos fueron elegidos para evitarlas. No para anunciarlas.

 

(Editorial publicada en el Semanario TIEMPO de Ranchos del 30-04-2021)