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Editorial: Recuerden que los muertos no tienen facebook

No hay posibilidad alguna de afrontar la responsabilidad de escribir esta columna del único medio gráfico con circulación impresa en papel refiriéndose a otra cuestión que no sea la situación sanitaria del distrito, que es la mas grave que registra General Paz en TODA SU HISTORIA
Es probable que esta frase estampada en mayúsculas responda al inconsciente de pretender un esfuerzo mas en procura de encontrar la razonabilidad que uno imagina aún existe en algún rincón de la mente humana. Es que no vinimos al mundo (al menos en nuestro caso) para rendirnos sometidos al aturdimiento general y al canto de sirenas que en nombre de causas mas o menos justas o por lo menos soportables en épocas normales, ahora juega con la vida de todos sus semejantes (y hasta con la suya propia que también nos importa mas que a el mismo) con absoluto desparpajo y sin condena alguna. Este autor, ha sido deportista. Comerciante, dirigente político. Y aún en esta noble profesión, siempre he sabido lo que es competir y he transcurrido casi toda mi existencia en ese mundo donde lo mas importante es el resultado, mu-chas veces sin observar las formas en las que el mismo se obtiene. Pero toda regla tiene su excepción. Y esta terrible pandemia que azota al mundo es esa excepción. La que después de un año no entienden miles y hasta millones de dirigentes políticos de todos los signos y de todos los niveles. Los que en cada paso, en cada decisión. en cada anuncio, en cada foto, en cada declaración siguen priorizando esa competencia y esos resultados. Salvo raras excepciones, primero el interés sectorial, después el propio y si queda un resto en salvar alguna vida. Por suerte. El accionar del gobierno municipal y una parte importante de la oposición (acaban de demostrarlo esta semana parecieran ser parte de esa excepción)
Y en esto, no hay salvadores ni salvados. Desde el presidente ya hartando con sus dobles mensajes y su permanente señalamiento al resto de los mortales como los culpables de todos los males, como el creído líder de la oposición Mauricio Macri mas ocupado en presentar un libro de propaganda que en usar sus buenos contactos para facilitar la llegada de vacunas. De Patricia Bulrrich y su nuevo traje de candidata a Cristina Kirchner y su agenda de sus causas judiciales sin lugar a un solo mensaje dedicado a la situación sanitaria. Y en medio los gobernantes de uno y otro lado jugando un rato a gobernar y otro rato a atender sus juegos. Ellos, sus mensajes confusos y a veces inentendibles y una situación insoportable desde lo económico, social y sanitario, han llevado a la inmensa mayoría de la sociedad a una confusión tal que en casos lleva a dudar del estado de sus básicas facultades. Y ya no queda lugar para tibios. Basta a quienes con el rudimentario elemento de una red social hace 14 meses que bastardea todos los días, sin encontrar una sola medida mas o menos acertada o una línea social a seguir. Mas de un año de postear diariamente una docena de errores de los demás. Del presidente, del gobernador, del intendente, de los ministros de salud, de los de seguridad, de los médicos, de los ingenieros, de los periodistas y de los bomberos. De pronto nadie sabe hacer lo suyo y aparecen estos chapulines colorados a salvarnos. Y han hecho y hacen tanto daño que después de una dramática conferencia de prensa brindada esta semana por las autoridades locales transmitida por varios medios y en forma completa, fue enorme la cantidad de gente que jura haber escuchado lo que nunca se dijo y muchos mas los que no escucharon nada de lo que fue central en esa ex-posición. ¿Pudo haber existido en el informe algo mas crucial que el anuncio del cierre de todos los consultorios de especialidades médicas que funcionan en el hospital hasta el próximo 1 de mayo en principio?. ¿Y que ya no hay forma de conseguir una cama de internación para derivar pacientes a cualquier lugar de mayor complejidad en la región y ni hablar para quien no posee obra social?
En una situación de mas de 140 contagios en nueve días y casi 500 aislados que es igual a dar cuenta que hay mucha gente en manos casi exclusiva de Dios si es que tienen fe.
ESO FUE LA CONFERENCIA DE PRENSA EN RANCHOS DEL MARTES PASADO. No agreguemos nuestra prédica periodística que desde hace por lo menos un mes advertía lo que estaba por llegar y que aún no es lo peor.
Inmediatamente de terminada la conferencia se en-tabló un debate por redes sociales y en cada charla de vereda, la discusión de las “grandes cuestiones”. “¿A qué hora tenemos que cerrar tales comercios?”. “Por qué nos van a meter presos si nos encuentran en la calle después de las 20 horas”? cosa que nadie anunció ni se decretó. ¿ Como van a tocar la sirena los bomberos con el daño que produce? (la misma que suena desde hace décadas a veces dos o tras veces por día).
Pero de como seguir el tratamiento de sus pequeños sin el pediatra en el consultorio no habló nadie. De como hará el enfermo cardíaco sin su especialista hasta mayo tampoco. De la denuncia de empleadores que OBLIGAN a sus trabajadores aislados por su condición Covid a concurrir a trabajar igual ni media mención. La pregunta era si después de poder atender desde las 06 de la mañana hasta las 20 horas un polirrubro podía seguir haciendo delivery.
Hace un año, en abril de 2020, este distrito tenía CERO caso de Covid. Se cerraban TODOS los comercios a las 18 horas y BOMBEROS tocaba la sirena a esa hora todos los días. Por si fuera poco un grupo casi todos bomberos salía a desinfectar veredas y lugares de concentración y cada tres cuadras un equipo de música hacía sonar el himno y los vecinos en las veredas lo entonaban y aplaudían en tributo al personal de salud. No había clases presenciales, ni bares, ni restoranes, ni reuniones familiares. Y CERO caso Covid (el primero en Ranchos se conoció el 30 de junio). Hoy con 140 pacientes peleando por su vida enfermos. Casi 500 aislados. El sistema de salud al borde del colapso, sin camas de derivación en toda la región. Y con la actividad comercial prácticamente liberada en relación a aquello no se soporta y se discute sobre los 5 segundos de sirena de Bomberos por 20 días?.
Podrán decir que se cometieron errores. Hemos señalado infinidad de ellos. Se cometerán muchos mas seguramente. Pero aunque sea por las ganas de señalar esos errores cuando todo haya pasado cuidemos la vida, la de los demás que es cuidar la nuestra. La nuestra que es cuidar la de los demás.
Al menos tengan en cuenta que los muertos no pueden dar cátedra de todo en las redes sociales. Ni inventar lo que no existe. Ni disimular realidades. Ni ofender y agraviar al que solo está haciendo su trabajo muchas veces solo por ellos.
Aunque sea por todo eso. Al menos entiendan QUE LOS MUERTOS NI SIQUIERA TIENEN FACEBOOK.

(editorial publicada en la edición de TIEMPO de Ranchos del 09-04-2021)

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