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Editorial: Una cosa es suicidarse y otra suicidar a los demás.

En medio de un universo enredado por la pandemia y mas puntualmente por la fabricación, comercialización, distribución y aplicación del único remedio hallado hasta el momento para el Covid, las vacunas, no debe llamar la atención que se sucedan desprolijidades, desorganización, anuncios fallidos cuando no actos claros de corrupción en mu-chas partes del planeta.
Dejaremos esos para los grandes medios universales para remitirnos a la instancia nacional y fundamentalmente a las de esta región.
Sin dudas que el gran problema existente hasta estos días en la argentina era la incertidumbre en torno a la llegada de vacunas en cantidad suficiente como para dar un primer paso importante en procura de la ansiada inmunidad de rebaño, para lo cual los especialistas coinciden en que debe llegar a vacunarse alrededor del 75 % de la población mundial.
Las idas y venidas del gobierno nacional que allá por septiembre ya anunciaba que “en diciembre tendremos millones de vacunas” y luego una serie de anuncios que casi nunca se compadecieron con la realidad mas los gruesos errores comunicacionales en la primera etapa y arribo de la vacuna rusa Sputnik V que se anunciaba aquí comenzando a aplicarse en el mismo momento que el presidente ruso decía al mundo que la vacuna aún no estaba aprobada y mucho menos para mayores de 60 años, llevaron a la ya confundida población a un desconcierto de alto impacto, que retumbó en los medios de difusión creando un clima adverso desde todo punto de vista para lograr los objetivos propuestos.
Las aclaraciones y aprobaciones pertinentes de la vacuna de la Ex Unión Soviética que tras ajustar sus papeles pasó a ser casi de las mas elogiadas, los sucesivos arribos de partidas de esa y de otras vacunas de otros orígenes y el armado de una organización acorde para su distribución hasta los centros de vacunación en cada distrito pareció ser el comienzo de mejores noticias.
En Ranchos, a esa organización de carácter provincial se sumó el armado de un equipo de jóvenes, casi todos del último año del curso de enfermería, propuestos por el Comité de Seguimiento del Covid que tras realizar el curso específico para vacunador de Covid se dispuso en el vacunatorio armado primero en el Ex Colegio Nacional y ahora en el CEF ranchero, con una eficiencia digna de mejores elogios. En forma paralela, mientras la provincia abría el programa VACUNATE, centro receptor de todas las anotaciones para vacunarse, el municipio le sumó “de motus propio” y casi único en una gran parte de la provincia, una oficina receptora de inscripciones (en realidad de ayuda para anotarse para todos los que tienen dificultades con Internet), una línea telefónica abierta para esa gestión y se dispusieron equipos de personas que recorrieron primero las localidades de Loma Verde y Villanueva y ahora lo hacen casa por casa en Ranchos ayudando a inscribirse.
Si hace seis meses alguien nos adelantaba que esta sería la realidad, nos hubiéramos ahorrado muchas preocupaciones, tensiones y ansiedad. Pero…..
En General Paz al cierre del día martes en total la suma de inscriptos del distrito para vacunarse alcanzaban a 4.780 personas. Si. Apenas algo más del 30 % de los habitantes en edad de vacunarse.
La permanente gestión personal del intendente municipal ante el gobierno de la provincia terminó cho-cando este lunes contra el realismo del ministro de salud provincial Daniel Gollán que le remarcó no poder “mandarte 600 dosis para menores de 59 años con situación de riesgo cuando en ese rango solo tenés anotados 340” le señaló el ministro y el pack (todos son de 600 dosis) se fue a Chascomús que terminó recibiendo 1.200 dosis. Increíble pero real: sobraron vacunas y faltaron inscriptos!.
Esta realidad, que en las redes sociales y en los comentarios de pasillo todos creen poder resolver llevó al gobierno municipal a intensificar la campaña de inscripción y procurar superar las supuestas razones de los vecinos que parecen más dispuestos a enfrentar al virus que a la vacuna. Solo por la insistencia municipal el lunes llegaron 600 vacunas Sputnik para primera dosis de mayores de 60 años y un resto de docentes (muchos docentes se anotaron sin declarar que eran maestros) y este miércoles arribaron otras 600 de la misma vacuna pero para completar la segunda dosis, siempre en mayores de 60 años que es a quienes se destina esta vacuna.
La información brindada a las radios de TIEMPO ayer al cierre de esta edición por la coordinadora de cómputos Corina López marcó un crecimiento en la inscripción de dispuestos a vacunarse que trepó a 5.900 personas, estos es alrededor del 50 % de la población. Con ello, la franja menor de 59 años con riesgo de salud más docentes en similar condición supera los 500 y eso permite creer que en la próxima semana llegarán las esperadas 600 vacunas de origen chino que se destinan ÚNICAMENTE a menores de 60 años.
Al margen de los números que se detallan en otra página, la gravedad de la situación (que se repite en to-dos los distritos) es que con este ritmo de inscriptos es IMPOSIBLE lograr inmunidad y es otorgarle al virus el tiempo y la posibilidad de seguir mutando hasta vencer a todas las vacunas y volver todo a situación cero. Si al virus se le da tiempo llegará el momento que los vacunados CONTRAERÁN LA ENFERMEDAD Y CON LOS MISMOS RIESGOS ORIGINARIOS.
Dicho esto debiera quedar claro que lo que está en juego no son las vidas individuales de quienes la pongan en riesgo sino la de la sociedad mundial. Que en una cuestión de vida o muerte, la mitad de la población elija jugar a la ruleta rusa en nombre de cuestiones geopolíticas o porque no me cierra esto del virus (como delictivamente lo manifestó hace algunas horas el diputado Facundo Moyano) debiera configurar algo así como un atentado con la salud de los demás. En Ranchos hay más de un caso de jóvenes que hace días han salido de la enfermedad, casi conviviendo con sus progenitores mayores y estos no se deciden a inscribirse.
Parece irreal. Mas de novela que de la vida en serio, Gral. Paz ha superado recién los 5.500 anotados y ya tiene vacunados a 2.600 personas y le quedan 450 vacunas para aplicar de aquí a mañana.
¿Faltan vacunas? Alguien podrá decir que restan mas de dos mil. Todo indica que parece más factible con-seguir esa cantidad de vacunas que gente para aplicárselas, Claro que si no está la gente no llegarán las vacunas.
Esto no es el dilema del huevo o la gallina. Claramente acá es primero la gente y luego las vacunas. De eso se trata y ese ya pasa a ser un problema de todos.
Si hasta ahora al vecino que cruzaba descuidado le decíamos “ponete el tapaboca”, llegó el momento de decirle “andá a vacunarte”.
Porque derechos a asumir riesgos con sus propias vidas es posible que tengan todos. Pero con la vida de los demás nadie lo tiene. Y eso debe quedar claro.-

(Editorial publicada en la edición de TIEMPO de Ranchos de este viernes 12 de marzo de 2021).

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