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Editorial: Ignorar y atacar a los medios de prensa no es gratuito

Una iniciativa que marca agenda por estos días, impulsada por un juez de Dolores, últimamente subido al púlpito de los magistrales por sus adalides políticos del Frente de Todos, apunta a la creación de un organismo que debería encargarse de analizar y encuadrar el trabajo periodístico en el marco de la justicia, respondiendo así de una manera casi directa a lo que fuera una expresión -por lo visto con bastante información- del actor Dady Brieva que no hace mucho abogó por «Una Conadep del periodismo».
Si en realidad, como todos se hartan de repetir, la democracia argentina está consolidada y su dirigencia no duda un ápice en su vigencia, casi no tendría sentido referirse a esta cuestión y rechazarla de plano con tanta contundencia que sus impulsores deban rendir cuentas de tamaña afrenta constitucional.
Si no hace tantos años, en nombre de esta democracia y de la constitución que le da marco, un diputado electo como Luis Patti fue impedido de asumir por haber tenido conductas reñidas con nuestro sistema, algo similar debiera caberle al juez Ramos Padilla y a todos los que bajo un disfraz muy elemental y absurdo pretenden disimular un intento de censura como solo en épocas de dictadura este país padeció.
Pero si algo le cabe de análisis a este impulso es que más o menos disimulado lo han hecho público con lo cual al menos nos permiten este abordamiento. Hay otras muchas actitudes en línea con lo señalado y que no se atreven a ser reconocidas, aunque es claro que en su espíritu subyace el mismo objetivo.
Y aquí es donde ya no está tan claro si ese sentimiento es patrimonio de alguna determinada fuerza política. Llama la atención observar en algunas redes sociales como algunos periodistas de esta región «se asombran» y condenan a medios y periodistas nacionales que «se han parado de manos» ante este intento. Periodistas que creen que «si lo apoyan los que yo voto, entonces está bien». Y viniendo de ellos la cosa ya toma otro tono. La gravedad ya es mayúscula.
Y no termina aquí el amplio espectro del tema en cuestión. Ha sido clara, contundente, irrefutable, la tendencia de gran parte del actual gobierno nacional, del provincial y de su dirigencia distrital, la desconsideración a los medios de prensa en general.
Veamos el comportamiento de la dirigencia del espacio de Cambiemos de General Paz. Este grupo periodístico integrado por varios medios jamás en estos años conoció una comunicación acorde al más mínimo protocolo de las partes en contacto. Jamás una nota escrita, con membrete, sello y firma responsable como indica el manual básico de las relaciones entre una fuerza política y los medios. Vale aclarar que esta forma de comunicarse ha sido la misma por lo menos con otros varios medios. Un mensaje por WhatsApp es la forma más corriente de informar la presencia de algún alto funcionario o la realización de algún cónclave. En las últimas horas, una casual mirada por la página de facebook del candidato a intendente de esa fuerza nos sorprendió al constatar la cantidad de información volcada a esa red y de la que los medios no recibimos una mísera línea. Realmente sorprendente.
Es necesario aclarar, por cualquier duda, que la cuestión no pasa – como no ocurre jamás – con el o los periodistas en danza ni con los medios de los que se trate. La decisión es IGNORAR a los miles de lectores, oyentes, televidentes, seguidores de medios web que son los que dan razón y sustento a estos medios.
NO LES IMPORTA ESA GENTE. Aunque al leer esto, la dibujen, como dicen los chicos ahora. Le busquen la vuelta. La expliquen.
El mismo candidato a intendente afirmó a viva voz hace unos meses que en caso «de ser electo intendente no tendrá en cuenta a los medios» (en realidad lo dijo con otras palabras un tanto mas despectivas) y por si todo esto fuera poco, el director de este grupo, cansado ya de intentar comunicarse con el por la vía que utilizan -esto es vía celular- sin recibir siquiera una respuesta del concejal -lo que hace mas grave su comportamiento- le ha señalado directamente que su actitud para con el público que se informa a través de nuestros medios exime de mayores comentarios.
Considerar tajantemente que un FACE o un twitter suplanta a los medios que en muchos casos tenemos décadas y hasta vidas enteras dedicadas a informar a su comunidad es un claro desprecio que bien puede englobarse en la iniciativa que con el apoyo del Frente de Todos impulsa Ramos Padilla. No hay diferencias en estas posturas.
En el caso de General Paz, aún hay un agravante: una concejal de ese espacio y jefa de la campaña actual es…….PERIODISTA !!!.
Sin dudas explicar esto se torna una tarea de imposible concreción.
Los medios de prensa en la Argentina, con todos los avatares, errores, opiniones diversas y posturas opinables, ha cumplido, cumple y seguirá cumpliendo un rol trascendente en la sociedad. Que le otorga y ampara la propia constitución de igual forma que señala a los poderes políticos y a quienes lo ejercen. Nada más. Pero tampoco nada menos.
Pero si ello no alcanzara, solamente el respaldo y acompañamiento del soberano permite la permanencia de cualquier medio. No hay medio de prensa sin público en cantidad suficiente que lo mantenga.
En nuestro caso hemos recibido no hace tantos años la mayor distinción que puede pretender un medio: ser considerado el de mayor inserción en su comunidad en todo el territorio de la provincia de Buenos Aires.
Sin ese respaldo los medios dejamos de existir. En cambio, hay dirigentes políticos que debieran estar hartos de no contar con un respaldo similar en sus comunidades, pero siguen permaneciendo y hasta hablando en nombre de la gente.
Tal vez, el mayor costo de tal actitud la paguen con los resultados que obtienen. Es casi imposible ignorar a tantos sectores de la sociedad y que les vaya mejor.
También en cada elección se deciden otras cosas. Por ejemplo Facebook, Twitter y otras redes contra los medios de prensa serios, habilitados por la ley y por sus vecinos. Y los resultados están a la vista sin necesidad de señalarlos aquí.

(Editorial publicada en la edición de TIEMPO de Ranchos del 19 de octubre 2019)

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