Actualidad

Editorial: Derechos sin obligaciones destruyen toda sociedad

«Los que debemos cambiar somos todos los integrantes de una sociedad de cuarta de la que salen los dirigentes gremiales, los empresarios, los dirigentes políticos que nos gobiernan, los jueces, los policías, los maestros….. Es imposible pararse como afuera de esa sociedad y pedir que ellos cambien como si llegaran de Marte y no del seno de nosotros mismos».
La explicación mas o menos literal la dió esta semana en un popular programa de televisión el histriónico ex intendente de Córdoba Luis Juez que sostuvo firmemente su postura.
«Hay que volver a la formación del seno del hogar. Hoy los padres que fracasan en la formación y educación de sus hijos y aquellos que ni siquiera fracasan porque ni lo intentan, le reclaman al estado por esa tarea» agregó y puso un ejemplo claro: «Con mi hermano teníamos alrededor de 10 años y un día fuimos con mi padre a la bicicletería de un amigo de mi padre. Con mi hermano se nos ocurrió «llevarnos» a escondidas un par de manoplas que además al día siguiente le colocamos a nuestra bicicleta. Cuando mi padre lo advirtió, nos levantó dos metros de las pestañas hasta que le contamos la verdad y entonces nos llevó del brazo a los dos hasta la bicicletería a pedir perdón y a pagar las dos manoplas a la vez que nos hacía repetir: nadie se puede llevar lo que no es de él» dijo el ex legislador cordobés.
Y agregó algo mas de valor: «Pero lo que mas nos afectó es que desde ese día mi madre nos repetía permanentemente: ustedes hicieron llorar a tu padre. Y de vergüenza….»
«Si no recuperamos esto, no tenemos solución, gobierne quien gobierne y hagamos lo que hagamos…..»
La pregunta es: ¿Hay que ser partidario de Luis Juez o de determinada ideología para compartir este concepto ¿Y fundamental-mente este diagnóstico?.
Es interesante cuanto hay de exculpación en este comportamiento social que en general se denomina la grieta. Una gran parte de la sociedad cargando las culpas de todo, o casi todo lo que nos pasa a un gobierno y otro tanto de enfrente haciendo lo mismo con el gobierno de otro signo.
Y así con la dirigencia en general, y los sindicalistas, y los jueces, los curas, los periodistas etc. etc.-
¿ No habremos encontrado en esto de repartir culpas la mejor forma de no asumir las propias?. ¿Será tan cierto que la absoluta falta de reglas de convivencia, de respeto por el otro, de HONESTIDAD, de sumisión a la ley es culpa de sucesivos y malos gobiernos?.-
Vale una pregunta: ¿En esta grieta tan marcada de la política argentina, donde se discute tanto sobre el presupuesto nacional, educación, distribución de la riqueza etc. etc, ¿Podrían discutir los mismos actores que sector de la grieta cumple mejor su rol de padres, de vecinos, de individuos?. ¿O de eso no se discute porque se saben fracasados de un lado y del otro?
Y es cierto que a la hora de procurar razones (o excusas) se mezcle la pobreza, las inequidades, los vicios, etc. etc.- Nos negamos por completo a las mismas.
¿Es que en los hogares de antaño la pobreza era sinónimo de mala educación a los hijos?.- Casi todo lo contrario.
¿Es qué antes no existían los malos gobiernos? Tan o mas malos que los actuales.
¿Es qué antes no existían inequidades?. Mucho, pero muchísimo mas que ahora.
¿Y entonces?.- Hoy hay mucha mas hipocresía. Pero además, hace mucho que se instaló la era de los derechos. Hoy sólo se habla de la defensa de los derechos adquiridos. Y ESO NO ESTA MAL.
Siempre y cuando mantengan relación con las obligaciones vigentes y sus cumplimientos. NO HAY SOCIEDAD QUE PUEDA ATENDER LOS DERECHOS DE TODOS SI TODOS NO ATIENDEN SUS OBLIGACIONES CON ESA SOCIEDAD.
Tan simple como eso. Tan crucial como eso.
Y si sobran las opiniones coincidentes en que será imposible regresar al tiempo de los padres enseñándole a sus hijos que lo que no es de uno no se lleva; que la sociedad se compone de pobres, clase media y algunos mas afortunados, pero con la dignidad como bandera. Con premios y castigos. Si….con castigos para quienes no cumplen el reglamento. No entenderlo y actuar en consecuencia será entonces convertir en una utopía esperar mejores dirigentes, mejores jueces, mejores periodistas, mejores maestros o mejores sindicalistas.
Ahhhh. Por si no se entendió. Y gobiernos menos peores.

(Editorial publicada en la edición de TIEMPO de Ranchos del sábado 27 de Octubre de 2018)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *