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La Columna del Domingo por Héctor “Cacho” Olivera: “A PROPÓSITO DEL REJUNTE OPOSITOR”

Por Héctor Ricardo Olivera

La semana transcurrida fue pródiga en expresiones políticas poco novedosas pero oportunas para ratificar en los hechos el previsible agrupamiento de sectores que comulgan tanto en la forma como en las ideas que los pintan con tono monocolor.
La Iglesia, la oligarquía sindical y el kirchnerismo se mostraron juntos expresando a coro su pertenencia a la parte de la sociedad que reniega de la Democracia en tanto los resultados no coinciden con sus modos de ver y de pensar.
Hay un hilo conductor que los une, más allá de actitudes y ritos propios.
Las tres son organizaciones definidamente autoritarias, verticales e indisimuladamente totalitarias.
En el caso de la Iglesia estas características se potenciaron desde la asunción del Papa argentino, reconocido peronista militante en sus tiempos mozos de la “Guardia de hierro”, sector interno que hasta en su de nominación anticipa sus tintes ideológicos
La “guardia” remite al léxico militarista y el “hierro” a la rigidez de sus procedimientos. No es novedad entonces que los curas designados por Bergoglio emulen a los punteros políticos que son propios de una estructura con clara vocación de poder.
Lo más notable fue la misa en la Basílica de Luján para bendecir a personajes procesados por la Justicia, (los Moyano, Scioli, Moreno) y demás deudos),por lo que resulta inevitable entender que la organización clerical formó parte de un acto partidista que parecería no coincidir con lo que los miembros de la Iglesia esperan de sus curas.
El procesado y por ahora no detenido heredero sindical de Moyano padre, Pablo, fue claro y definitivo.
“esto no se podría haber hecho sin la venia del Papa Francisco”, anunció como una homilía.
Otra vez, curiosa coincidencia, recurrió a la “venia”, clara acepción del léxico militar.
Del segundo sector claramente ligado a la oposición al Gobierno es precisamente el bendecido por los curas, la oligarquía sindical que escudada en la defensa de los trabajadores pobres se expresa en esta clara contradicción de dirigentes ricos.
Cabe consignar que pese a ellos que con tanta impunidad se mueven desde el nacimiento del Peronismo, parece que algo empieza a cambiar.
Nadie hubiera soñado antes de ahora verlos presos al “Pata” Medina, al “Caballo” Suárez o a Balcedo.
El trío se completa con los dirigentes políticos enrolados en el cristinismo que otra vez trataron, aunque sin éxito, impedir el funcionamiento del Congreso para votar la Ley de Presupuesto.
Como en diciembre intentaron articular la violencia de afuera con la de adentro, para abortar la sesión en Diputados.
“no se puede sesionar con heridos y muertos en la plaza” dijo el santafesino Rossi en un alarde de dramatismo fingido.
Fue notable la exageración de los conversos.
Victoria Donda, que es hija de desaparecidos y nació en la Escuela de Mecánica de la Armada, (ESMA), repitió su anterior papelón de diciembre cuando sacó una cacerola en su banca y terminó golpeándola en un ataque de histeria.
Ahora vino con una imagen de Christine Lagarde con la banda presidencial a modo de filosófica demostración de su nivel intelectual.
Ella cree que su drama personal, que llama a la solidaridad, es un mérito, y ese es el motor equivocado que no alcanza para darle razón a su actividad política.
El otro arlequín fue el conocido Leopoldo Moreau que esgrimió como un trofeo de guerra una foto de un supuesto policía según ´él mandado por el Gobierno para hacer lío en la Plaza.
Lo identificó como el sargento Héctor Olivera, de la policía de la ciudad.
La foto era de una actuación de setiembre del año pasado.
Aclaro que el Héctor Olivera no soy yo, pero además aclaro también que lo conozco a Moreau desde hace más de 50 años y evidentemente ha cambiado de partido pero no de valores de vida.
Sigue siendo la misma porquería que traicionó a Alfonsín como traicionará también a sus nuevos socios.
La tríada acá descripta es violenta y no democrática y está absolutamente en la vereda de enfrente.
Nosotros, por las dificultades a superar, por la no violencia y el futuro, estamos en la vereda de acá.

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