{"id":42474,"date":"2023-02-02T08:27:36","date_gmt":"2023-02-02T11:27:36","guid":{"rendered":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/?p=42474"},"modified":"2023-07-10T20:40:35","modified_gmt":"2023-07-10T23:40:35","slug":"editorial-juan-carlos-vasco-veramendi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/?p=42474","title":{"rendered":"Editorial: Juan Carlos \u201cvasco\u201d Veramendi"},"content":{"rendered":"<p>Acaba de partir de este mundo el dirigente mas importante del \u00faltimo medio siglo del distrito y sin dudarlo, uno de los dos mas importantes de la historia pol\u00edtica ranchera. La muerte de Juan Carlos Veramendi abre un mont\u00f3n de interrogantes de cara al futuro de la pol\u00edtica en general y del PJ, su partido puntualmente. Pero tambi\u00e9n deja una enorme cantidad de ense\u00f1anzas que no podr\u00e1n faltar en los manuales de la dirigencia toda y de los habitantes de esta comarca.<br \/>\nConocer con cierta profundidad el proceso del retorno democr\u00e1tico en este distrito es interiorizarse de las causas esenciales que llevaron a un resultado electoral en 1983 que dio por tierra con todas las especulaciones y an\u00e1lisis previos que pudieron hacerse y que hoy mismo suelen resultar, para muchos, todo un misterio. Es que por entonces, eran pocos, muy pocos, los que recordaban una jornada electoral sin que al final hubiera festejo grande del vecinalismo. Una elecci\u00f3n municipal era mas un tr\u00e1mite que una competencia. Solo variaba que en este caso no estar\u00edan en la campa\u00f1a, ni el eterno intendente Alberto ni su notable ladero y director de campa\u00f1a Santiago. Y si alguien se atrev\u00eda a pensar en alguna \u201crareza\u201d ah\u00ed estaba aquella UCR con la fulgurante figura de Ra\u00fal Alfons\u00edn un casi local, peleando la presidencia. El peronismo aqu\u00ed hac\u00eda mucho que era casi un espacio decorativo, incluyendo obviamente su etapa de proscripci\u00f3n electoral. All\u00ed nace la figura de un transgresor; un so\u00f1ador de milagros; casi un atrevido que cuatro d\u00e9cadas mas tarde parte dejando el legado pr\u00e1ctico de que \u201cquerer es poder\u201d. Y nadie como el quiso todo lo que logr\u00f3. Ser el candidato de aqu\u00e9l peronismo hasta entonces casi testimonial ya fue una empresa casi ut\u00f3pica. Y luego, ya establecido en lo mas alto de la boleta local pelear aquellas elecciones. Cierto es, que como nunca antes, supo aprovechar todas las ventajas que le dieron sus adversarios. El vecinalismo sin los que realmente ganaban elecciones y para colmo sin advertir que eso le estaba pasando. El avasallante movimiento de Alfons\u00edn llevando como candidato a un militar (de excelente concepto personal) lo que desde todos los \u00e1ngulos era un contrasentido. Todas esas ventanas abiertas las vi\u00f3 aqu\u00e9l \u201cex delegado gremial de Jeppener\u201d que hab\u00eda aprendido bien algunos manuales para este meti\u00e9.<br \/>\nY el milagro se produjo. El 30 de octubre y por un pu\u00f1ado de votos lleg\u00f3 a la intendencia. Pocos, muy pocos, advirtieron entonces que nac\u00eda un animal pol\u00edtico que acababa de lograr nada menos que una importante cuota de poder desde el llano mas raso. Y si de la nada lleg\u00f3 a lo impensado, todo indicaba que el panorama para los dem\u00e1s se tornar\u00eda complicado.<br \/>\nJuan Carlos Veramendi de ah\u00ed en mas se encarg\u00f3 de demostrar porqu\u00e9 y para qu\u00e9 quer\u00eda el poder. No est\u00e1 entre los objetivos de esta columna hacer un pormenorizado an\u00e1lisis de sus a\u00f1os de gobierno. Solo pintar en su partida una semblanza de quien bajo su liderazgo mantuvo el poder del distrito hasta el presente. Decimos que en 1983 naci\u00f3 esta tremenda figura pol\u00edtica. Y muri\u00f3 con el poder que supo lograr. En una argentina que deglute a sus dirigentes. Con una sociedad proclive a la condena f\u00e1cil. Al juzgamiento ligero. Supo enfrentar sus dificultades y errores que toda gesti\u00f3n implica y siempre resurgi\u00f3 con fortaleza. Sin dudas, que reflexionar sobre su trayectoria da para los mas diversos abordajes. Pero en ninguno deber\u00eda faltar una de sus mayores y menos frecuentes virtudes en los grandes l\u00edderes: con mucha antelaci\u00f3n supo que deb\u00eda apuntalar y formar a un continuador de su legado. Y este concepto nos resulta uno de los mas contundentes para acercarse a la dimensi\u00f3n dirigencial de este referente. Pocos, muy pocos de los l\u00edderes que la pol\u00edtica argentina genera ha sido capaz de esta previsi\u00f3n. Muchos solo ceden espacio a un sucesor cuando \u00e9ste les quita ese poder. Otros se van de este mundo dejando un vac\u00edo que suele ser continuado por ca\u00eddas estrepitosas. Veramendi supo y pudo constatar en vida que ese papel tambi\u00e9n lo hab\u00eda sabido cumplir. Y hasta disfrutaba de ello.<br \/>\nGanador en donde mas cuesta y mas vale, que es en su propio lugar; mas de 30 a\u00f1os de cargos importantes; ligado siempre a los mas altos niveles del poder en la argentina, deja a sus seguidores, compa\u00f1eros y sobre todo seres queridos, otro legado nada menor: hasta el \u00faltimo momento de sus fuerzas, camin\u00f3 por las calles de su pueblo; trataba de no perderse un partido de ese Atl\u00e9tico Ranchos que ayud\u00f3 tanto a refundar; gustaba de recibir en su casa a vecinos de toda edad, pertenencia social o pol\u00edtica. Y sobre todo, vivir con la sencillez y la tranquilidad de saber que en su herencia no deja causas en la justicia tan propias de la realidad argentina.<br \/>\nEs tal vez esa sencillez; la del dirigente cuyo celular estaba en la agenda de todos los rancheros. Del que nunca dej\u00f3 de atender el pedido de una gesti\u00f3n de hasta sus mas empinados adversarios, muchos de los cuales, y no queda fuera de lugar decirlo, no hicieron lugar para pasar unos minutos a despedirlo; porque ante todo sigui\u00f3 siendo \u201cel vasco\u201d amante del deporte todo, apasionado, peronista de militancia que siempre dio lugar al intercambio y a la pol\u00e9mica ideol\u00f3gica, afecto a resolver siempre las cuestiones en la mesa de negociaci\u00f3n; respetuoso como pocos del trabajo de la prensa con la que le gustaba discutir, pero en un plano de igualdad de derechos que no puede ser soslayado, este hombre surgido tras imponerse en una iniciativa propia de Quijote, supo demostrar que lo suyo nunca fue ganar por el triunfo en si mismo.<br \/>\nY tras dejar atr\u00e1s aquellos infranqueables molinos que ten\u00eda enfrente en su epopeya, supo justificar con creces el motivo de tama\u00f1a decisi\u00f3n.<br \/>\nQueda para otros momentos y otras instancias el balance de su mas puntual gesti\u00f3n de gobernante. Pero que no ocurra como en los tiempos inmediatamente siguientes a aqu\u00e9l 1983 cuando a fuerza de considerar que lo que uno ignora no existe, no faltaban los que atribu\u00edan aquella victoria a la celebraci\u00f3n de un cumplea\u00f1os en una noche equivocada de fecha, porque entonces seguir\u00e1n equivoc\u00e1ndose feo, aquellos que a\u00fan despu\u00e9s de cuatro d\u00e9cadas no pudieron entender que tipo de dirigente habitaba en este \u201cvasco\u201d que acaba de despedirse dejando huellas tan profundas en la historia ranchera, que no habr\u00e1 forma de relatarla, escribirla o simplemente recitarla, sin caer en sus referencias, sus recuerdos y su impronta.<br \/>\nNo ser\u00e1n pocos los que con el devenir de los tiempos se refieran a este distrito ranchero, cit\u00e1ndolo como \u201cel pueblo del vasco Veramendi\u201d. Y no ser\u00e1 nada mas que un estricto reconocimiento a su paso por la vida de este lugar.<\/p>\n<p>(Editorial publicada en la edici\u00f3n del Semanario TIEMPO de Ranchos del 27 de enero de 2023)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acaba de partir de este mundo el dirigente mas importante del \u00faltimo medio siglo del distrito y sin dudarlo, uno<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17784,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[1,37],"tags":[],"class_list":["post-42474","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-editorial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=42474"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42474\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42479,"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/42474\/revisions\/42479"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17784"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=42474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=42474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/grupotiempodigital.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=42474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}