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Editorial: El NUNCA MAS que falta

Mucha agua pasó bajo los puentes de esta argentina (eufemismo que en realidad debiera decir mucha sangre) para que la triste historia de la última dictadura militar fuera conocida y comprendida en toda su dimensión por la inmensa mayoría del pueblo argentino y que se sintetizó en una frase que fue impulsada y acuñada – es válido señalarlo – por los llamados sectores progresistas o de izquierda si se los quiere identificar mas ideo-lógicamente: NUNCA MAS pretende resumir, con esas dos palabras una garantía en el tiempo de no volver a repetir una experiencia demasiado cara en todos los aspectos para varias generaciones de con-nacionales.
Nada fácil resultó la lucha de los bien intencionados en hacer prevalecer ese sentimiento en una sociedad como la nuestra mas proclive a las grandes divisiones y conflictos que en hallar causas y objetivos comunes. Y mas difícil se hizo la misma cuando los abanderados de estas nobles causas, utilizaron para alcanzar sus objetivos algunas verdades a medias (no hace falta para nada seguir insistiendo en la cifra de desaparecidos porque los que sean en realidad alcanzan y sobran para que NUNCA MAS vuelva a ocurrir) que jamas pueden ser buenas compañías de causas justas.
Ninguna razón necesita exageraciones ni mentiras para imponerse.
Y a este respecto no nos basamos en datos nuestros. La Conadep y fundadoras de madres de Plaza de Mayo como Graciela Fernandez Meijide son nuestra fuente de ilustración.
Tampoco ha servido para solidificar el concepto del NUNCA MAS la politización partidaria que en los últimos años fue tomando la causa de estos Derechos Humanos y aún menos la insólita inclusión de negocios de sumas megamillonarias como planes sociales de miles de viviendas, Universidades, frecuencias radiales, subsidios, indemnizaciones que no terminan nunca de pagarse, etc. etc.-
Pero ni todo esto y varias cosas mas que no mencionamos por innecesarias, le quitan entidad ni sus-tento al convencimiento que debe imperar en el país del no retroceder jamas a etapas crueles de la vida nacional.
Nos guste mas o menos la frase o sus mentores. Sus protagonistas y voceros el NUNCA MAS debe ser de todos los argentinos o al menos de una inmensa e indudable mayoría.
Hace días nada mas, vivimos otro 24 de marzo, fecha elegida (y en la que no coincidimos para nada porque la democracia debiera celebrarse los 10 de diciembre) para recordar esa jornada de 1976 en la que a la vez terminó una época muy triste de la política nacional y comenzó una larga pesadilla trágica. Son mas de treinta años en los que esta fecha es tomada para diversos actos en procura de la concientización a la que hacemos referencia. Mas de treinta años de poner en la superficie, sobre todo para las nuevas generaciones, aquél horror sufrido. Y como concepto nada cabe reprocharle a la intentona.
Pero. En la argentina siempre hay un pero y en este caso no es una cuestión menor; es -a nuestro criterio- tan importante como lo demás a esta altura de la historia. Fueron en esta oportunidad algunos de los protagonistas mas salientes de esta lucha los que han terminado tirando por la borda casi todo el prestigio que les quedaba (toda lucha desgasta) por lo hecho en sus años de porfía. La presidenta de Madres Hebe de Bonafini, hace tiempo ya desacreditada por su propio andar no ha escatimado disparates y en nombre del NUNCA MAS ha tildado a la gobernadora de la provincia electa hace algo mas de un año de «Asesina», ha dicho sin reparos que «basta de jugar a los buenitos de la democracia» y para que no queden dudas afirmó que «Madres de Plaza de Mayo no es una organización social sino un partido político cuya líder es Cristina Fernandez».
Poco para comentar de esto, salvo que a su lado aplaudían estas palabras quien fuera el candidato a gobernador de «ese» partido Anibal Fernandez y el abanderado de los docentes bonaerenses Roberto Baradel.
Pero como si todo esto fuera poco, mucho mas preocupante fue ver y escuchar por todos los medios el discurso de una joven adolescente, que en nombre de las mismas ideas de aquellos creadores del NUNCA MAS, pidió por un VENGA OTRA VEZ la argentina de «Montoneros, FAP, ERP ….» etc. etc.-
Ahora que estábamos aprendiendo las respuestas nos cambian las preguntas diría un filósofo. ¿No era que NUNCA MAS?. ¿No era que solo el pueblo tiene el derecho de elegir y decidir su futuro ? ¿No era que todo aquél que desee gobernar que arme un partido político y gane las elecciones ? ¿No era que ……. ?.-
¿Era todo chamuyo, diría un porteño en perfecto lunfardo ?.
Volvemos a citar a Fernandez Meijide: « Los militares no pidieron perdón (aunque el Gral Balza lo hizo) pero los Montoneros tampoco» afirmó.
Y a eso agregamos: si alguien cree que el camino a recorrer es el previo al 24 de marzo del ´76 ad-vertimos que el lugar al que se llegará será otra vez el mismo. Y hasta con peor resultado.
Es ahora que advertimos que los que pasaron años pregonando el NUNCA MAS son los que ahora nos indican lo contrario. Y esta argentina no resiste mas contradicciones de sectores o personajes.
Ahora, es el momento de que los que mas tardaron en aprender la lección empiecen a convertirse en voceros y profesores.
Del otro NUNCA MAS. Del que aún falta. El de los otros.
Porque para que efectivamente eso se cumpla hace falta que todos nos comprometamos. Y hay una parte a la que estamos esperando que lo haga.

(Editorial publicada en la edición del sábado 01-04-2017 en TIEMPO de Ranchos)

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