carosio
pub_tiempo_col2

Editorial: La lección de los Lanatta y Schillaci

Al momento de salir a la calle esta edición no se sabe si el final de esta lamentable realidad que abordamos habrá llegado o si contrariamente se le habrán sumado nuevos y mas escandalosos capítulos.
En la madrugada del 27 de diciembre tres presidiarios condenados a perpetua por un triple crimen ocurrido hace unos tres años y que se conoce como el triple crimen de General Rodriguez se fugaron de la cárcel de « Maxima Seguridad» de G. Alvear y se convirtieron en las tres personas mas buscadas de todo el país.- Desde el principio, por la notoriedad de los sujetos, que hasta llegaron al programa periodístico mas visto este año de la televisión nacional para dar su versión de los hechos del triple crimen, ligando al mismo como responsable nada menos que al ex jefe de gabinete de la nación y candidato derrotado a gobernador de la provincia de Buenos Aires, sumándole que todo esto ocurre a pocos días de la asunción del nuevo gobierno de la provincia de Buenos Aires, fue demasiado material para el armado de relatos, guiones, especulaciones, periodistas haciéndose un pic nic con evaluaciones e informes muchas veces exageradamente inexactos.- Desde que se trata de tres protegidos del narcotráfico internacional que cuentan con una apoyatura digna del jefe narco «chapo» Guzman hasta la de contar con el apoyo del gobierno saliente y del propio Fernandez como del actual gobierno de Vidal por devolución de supuestos favores.
Al escribir estas líneas, han transcurrido 11 días de la fuga y en ellos dos jóvenes policías rancheros que «inocentemente» como se exponen casi todos los policías en las rutas, tuvieron la mala suerte de intentar detener en la madrugada del último día del año a una camioneta de la que bajaron dos de estos individuos con armas de grueso calibre y les dispararon a mansalva. Han salvado sus vidas de milagro.
ESTO OCURRIÓ A LAS 3 Y MEDIA DE LA MAÑANA del 31 DE DICIEMBRE EN RANCHOS CAMINO A CHASCOMUS.
Cinco fuerzas a saber fueron puestas a la búsqueda: la bonaerense, la federal, la gendarmería, la prefectura y la metropolitana con todas sus divisiones especiales, naturalmente helicópteros, aviones, y cuantos elementos cuenta la seguridad nacional.
Todos los medios de difusión poniendo al aire los rostros de los buscados, los autos en que se movilizan y operativos cerrojos «que no cierran a nadie». Ya esa tarde, para marcar el tono que fue alcanzando esta historia que avergonzaría a cualquier autor de novelas policiales, el mismísimo ministro de seguridad de la provincia le dijo a todos los medios que los buscados « están cercados y monitoreados». Se dijo que estaban por entregarse y que negociaban la entrega.
Un rato mas tarde, los mas buscados del país, aparecían en Berazategui, visitando a la ex suegra de uno de ellos a la que le quitaron dinero y una camioneta Kangoo. Con ese vehículo salieron de compras por la avenida Calchaquí a una carnicería y una verdulería. Todo chequeado.
La novela ha seguido toda la semana. Hace dos días, detuvieron a dos personas en Chascomús por supuesto apoyo a los citados que habrían pasado algunas horas en la vecina ciudad. Mientras tanto helicópteros, móviles, grupos especiales, investigadores, inteligencia y «tuti cuanti» tenía hecho un gran cerrojo en la zona de Quilmes, Berazategui y F. Varela.
Pero extrañamente de pronto la novela se fue a la frontera con Paraguay adonde se dijo habrían cruzado en taxi los tres, y hasta el taxista fue detenido.
Del éxito de los cerrojos ni hablar. De los investigadores, de la inteligencia, de las fuerzas especiales. De todo el potencial de seguridad del país, tres delincuentes se seguían burlando.
Hasta que lo último que se vive mientras estas líneas se escriben supera todo lo imaginable: los buscados llegan a Rosario y se guarecen en una casa abandonada. Decenas de llamados de vecinos inundan el 911 alertando de dicha presencia, pero el comando demora UNA HORA Y MEDIA en llegar al lugar y cuando lo hacen, los buenos muchachos se habían ido. Y a la mañana del jueves, la gendarmería obtiene buena información y reciben la orden judicial para hacer tres allanamientos en fincas rurales donde se habrían guarecido. Por si resulta necesario, vale reiterar que en el ataque a los policías en Ranchos quedó claro que los delincuentes portaban fusiles, ametralladoras y armas pesadas. También es mas que claro que los prófugos hace rato que decidieron no entregarse y que antes de caer gastarán sus proyectiles.
Volvemos a los allanamientos: la gendarmería ingresa al campo señalado en una pequeña Kangoo sin identificación con cuatro gendarmes: no alcanzaron ni a bajarse: al arribar cerca de un galpón los acribillan a tiros, hieren a tres de los ocupantes que solo atinan a bajarse del móvil que le es ROBADO POR LOS FUGITIVOS que se van en la camioneta de la gendarmería con todo el armamento de los efectivos.
Todo indica que tienen las horas contadas y es posible que con el final de este artículo llegue el final de la novela real. Pero nada cambiará esta historia y sus enseñanzas.
Toda la policía de Santa Fé, Gendarmería, Prefectura, La Federal, La Bonaerense, etc. etc ya contra tres delincuentes que a esta altura se supone que siguen la fuga a pie y campo traviesa buscando seguramente la posibilidad de robarse un patrullero o quizá un helicóptero para seguir la huida.
Tras este relato: ¿Es necesario hacer un análisis de la realidad que atraviesa nuestro país en materia de seguridad? ¿Le hace falta al lector que le hagamos conclusiones?.
¿Alguien podrá pensar en serio que estos delincuentes tienen alto apoyo narco internacional? ¿O son tres tipos jugados que en 11 días de fuga apenas si lograron llegar a Ranchos, Chascomús, Varela y finalmente a Rosario? ¿De qué organización hablan?
La flamante gobernadora de la provincia ha declarado la emergencia en seguridad. Queda claro que la emergencia deberá ser blanqueada en todo el país. Y ponerse a trabajar ya con el coraje, la decisión y la participación de toda la sociedad honesta en revertir esta vergonzosa situación que ha quedado mas que evidenciada en estos.
¿Si tres tipos pueden escapar y herir y/o matar efectivos de seguridad como lo han hecho Los Lanatta y Schillaci, mejor no pensar en las verdaderas bandas narcos internacionales o la guerrilla tipo Colombia?
Definitivamente : o la sociedad se divide entre narcos y sus hinchas y el resto de los argentinos para ir por una batalla que no puede saber de dudas ni temerosos o muy pronto nos quedará como única alternativa correr rápido a los botes donde ni siquiera se respetará aquello de primero las mujeres y los niños.
Será el auténtico sálvese quien pueda. Y serán muchos los que no alcancen/mos la costa.

(Editorial del sábado 9 de enero de TIEMPO de Ranchos)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

pub_tiempo_col2