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Editorial: Es cuestión de hacer bien el reglamento y Sanseacabó

Una semana nos separa de las elecciones que se celebraran en todo el país para elegir presidente y vice, varios gobernadores,legisladores nacionales y provinciales, intendentes, concejales y hasta los turistas rentados que lo harán bajo la denominación de legisladores del Parlasur, un disparate mas de los que ya no saben que inventar para vivir de la política.
Mas allá de lo meramente competitivo y relacionado a sus resultados, parece oportuno dejar sentado debidamente la necesidad que tiene todo el sistema de modificaciones al sistema actual que resulta tan deficiente que en muchos casos no permite, ni aún en el ciudadano mas ilustrado, poder cumplir cabalmente con su voto pretendido.
A los hechos: la primera cuestión pasa por un pedido larga-mente postergado por los gobiernos de la provincia de Bue-nos Aires y de varias del país de características típicamente feudales, en las cuales se sigue sufragando con el arcaico (y tramposo) sistema de papeletas sábanas que en la actualidad ni siquiera respetan el troquelado que indica la ley en su confección para dificultar aún mas, el corte de la misma por categorías. Este sistema es el responsable de que en esta elección junto con la fórmula presidencial de cada partido, haya casi un metro de boleta que arrastra todo tipo de candidaturas y de personajes que terminarán siendo tan votados como los que encabezan esa lista. Alguien supone por caso, que en la provincia de Buenos Aires, la fórmula Fernandez – Sabattella (el que se irá del AFSCA sin firmar un expediente nuestro que duerme el sueño eterno en ese organismo desde 1999 ) tiene la misma cantidad de votantes propios que la de Scioli – Zannini?.- Claramente cualquier consulta marca notables diferencias que sin embargo este sistema disimulará y tal vez termine consagrando al actual jefe de gabinete y al culpable de la ley de medios con similar cantidad de papeletas que el candidato a presidente.
Solo citamos un caso. Con otro sistema de votación (cargo por cargo como se hizo en 1983 cuando volvió la democracia) otra sería la historia para varios postulantes.
Suena hasta ridículo y falto de toda seriedad los argumentos que se esgrimen para seguir sosteniendo estos modos que hacen de las elecciones en gran parte del conurbano bonaerense y otros grandes conglomerados casi una ficción de votación libre, cuando se trata de algo así como un montaje donde a las 8 o 9 de la noche, algunos dueños del lugar ponen los números como se les ocurre, dibujan actas, tele-gramas y resultados.
¡Si lo hicieron en las PASO en la escuela n° 1 de Chascomús de manera desvergonzada, piense lo que pasa en la mesa mas complicada de Dock Sud o alguna villa de Avellaneda o Berazategui!
Si hace rato que provincias como Salta, Córdoba o Neuquén capital que lo hizo en sus comicios municipales hace dos se-manas, tienen su boleta electrónica o única, seguir sosteniendo estos mamarrachos de sistemas debiera ser insostenible, aún para la escasa vergüenza de nuestros gobernantes.
Pero claro está que no es lo único que no se puede sostener. Desde 1983 hasta aquí, puede observarse que cada cosa que se modificó del sistema electoral nacional, fue para blanquear alguna trampa en beneficio de algún poderoso circunstancial y no para mejorar algo. El sistema de balotaje que rige en el país y que permite que un presidente se consagre en la pri-mera vuelta de esa elección con el 40 % de los sufragios no se conoce en ningún lugar del planeta. En este sistema que se aplicará el domingo 25, la elección define gobernadores, legisladores nacionales y provinciales, intendentes y concejales y SOLO CONTEMPLA LA POSIBILIDAD DE BALO-TAJE PARA PRESIDENTE Y VICE.- Si, nada menos que para presidente y vice.-
Con lo cual y como puede observarse, la atención mayor del ciudadano pasa por ver como decide su voto en relación a la posibilidad de que tal o cual candidato gane la presidencia en la primera vuelta o en cambio para otros, para evitar eso y que otro llegue al ansiado segundo recurso.
Con lo cual, el resto de la elección queda relegada a un segundo plano ante las dificultades que a priori ofrece la con-tienda mayor: la presidencial.
Alguien podrá contradecir esto afirmando que la ciudadanía tiene la opción de votar al intendente que desee, cortar boleta y votar a los diputados nacionales que quiera, volver a cortar boleta y hacer lo propio por los legisladores provincia-les que le simpaticen y hasta si lo cree importante votar por alguno de los turistas rentados del Parlasur y luego –recién luego– cortar el tramo de la boleta para votar la fórmula presidencial según sus decisiones.
¡¡¡¡ Vaya a explicárselo a doña María, doña Juana y Don José en el paraje El Chingolo mi querido analista ¡!!!.
Los candidatos a intendentes, concejales, legisladores nacionales y provinciales son meros rehenes de las fórmulas presidenciales que acompañan. ¿Cuántos votarán la boleta de Macri o de Massa por oponerse a la elección de Scioli y pensando en meterlo en esa famosa segunda vuelta y dejarán sus ganas de sufragar por Stolbizer o Rodriguez Saa, por ejemplo?.- Solo porque estos ya están descartados de ir al balotaje.-
Este sistema conocido también como de primarias y segunda vuelta debe exigir INDEFECTIBLEMENTE que solo un candidato se consagrará presidente del país si alcanza EL CINCUENTA POR CIENTO MAS UN VOTO DE LOS SUFRAGIOS POSITIVOS EMITIDOS.
Y sanseacabó como dijera el filosófo argentino contemporáneo Máximo en su debut discursivo.
Porque eso evitaría directamente todo este ruido de campaña confuso y berreta del voto útil o inútil, del único que le puede ganar o tanta alharaca que se genera ante la posibilidad de que quien marcha primero en las encuestas esté rondando ese 40 por ciento.-
¿A quienes se les pudo ocurrir que con el 40 o el 45 por ciento según el caso alguien se consagra en la primera vuelta? A quienes en ese momento debían ir por la reelección ( Menem) y quienes le concedieron esa derecho tramposo ( la UCR ) en aquella aún renegada reforma constitucional.
Con que serenidad votaría hoy la ciudadanía por Scioli, Ma-cri o Massa, pero sobre todo por Stolbizer, Del Caño o Rodriguez Saa que de ese modo obtendrían las bancas que la voluntad popular les conceda; sus candidatos a intenden-tes no se verían en desventaja y todo lo que debe resolverse en primera vuelta y de forma directa quedaría determinado y pasaría a una segunda instancia COMO UNICO TEMA A DEFINIR entre el primero y el segundo en esa elección quien será el nuevo presidente de los argentinos.
Así se hace en la inmensa mayoría de los países democráticos que tiene sistema de primera y segunda vuelta. ¿Por qué tenemos que ser los argentinos siempre los que tomamos métodos universales y los adaptamos tramposamente a nuestras trapisondas?.-
Llena de estas chicanas, vueltas y volteretas, finalmente en dos semanas el pueblo votará y algún resultado saldrá. Para darle a todos legalidad de gobierno pero a costa de negarle a muchos de ellos la legitimidad que se requiere para acceder a esos cargos.
Lo que no se conseguirá hasta que de una buena vez, la dirigencia antes de preocuparse tanto por estar en la cancha y hacerse dueño de la pelota tenga la mínima responsabilidad de hacer un reglamento claro y que todos deban cumplir. Mano en el área es penal, si la tiras afuera por tu fondo es córner para el rival; si entre el arco rival y vos solo está el arquero contrario es orsai y si te la mandan a guardar bien en tu red es gol del otro y sacas del medio.
Una vez que se decidan a hacer esto, entonces si que se ano-ten todos los que quieran, se calcen los cortos y pisen el césped.Algunos que hoy se cansan de sumar estrellas, empezarán a estrellarse y se cansarán de sacar del medio en cada partido hasta que comprendan que será mejor dedicarse a otra cosa.

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