VERÁS QUE TODO ES MENTIRA

VERÁS QUE TODO ES MENTIRA

29 enero, 2020 0 Por Grupo Tiempo

26/01/2020 – Por Héctor Ricardo Olivera –

El almanaque nos dice que estamos transitando los últimos días del primer mes del año.

Si quisiéramos acertar la fecha por otra vía nos encontraríamos con problemas.

Durante los cuatro años de la gestión de la Gobernadora María Eugenia Vidal la blonda figura del sindicalista docente Roberto Baradel podría servir de referencia para anoticiarnos que estamos  cerca del mes de marzo.

Es que como un repiqueteo constante aparecía la eterna amenaza del no inicio del ciclo lectivo por reclamos salariales adornados con algunas otras guirnaldas menores que solo hacían de actores secundarios.

Hoy a Baradel le han comido la lengua los ratones y en pocos días asistiremos a una comedia que el Gobierno Nacional define como la “paritaria nacional docente”.

Este sistema de acuerdo carece de efectos reales porque parte de la falsedad de imaginar que el Ministerio de Educación de la Nación tiene potestad para establecer normas generales que apliquen por igual a cada una de las jurisdicciones provinciales.

Esta fue la razón por la que el Gobierno anterior suspendió la paritaria nacional y estableció como método automático de cálculo del salario docente en todo el País un 20 % más que el salario mínimo.

Como el servicio educativo es, por orden constitucional en su Art.5°, responsabilidad de cada Estado y además fue el ex Presidente peronista Menem el que transfirió todos los establecimientos educativos menos los universitarios a las Provincias, es propio que sean estas las que acuerden con sus respectivos cuerpos docentes su salarios y sus condiciones laborales.

Lo cierto y concreto es que el Ministerio de Educación de la Nación carece de la posibilidad real de acordar salarios por la sencilla razón de que no tiene ni una escuela ni un solo maestro a su cargo.

La reunión se querrá hacer aparecer como una música progresista cargada de adjetivos laudatorios pero carentes de verdad.

No faltará algún eufórico que celebre la iniciación de las clases el día previsto que es una tontería tan grande como festejar que después del domingo vino el lunes.

Las revoluciones “nacionales y populares” son así.

Habrá que ver como explica Baradel y el resto de sus cómplices en la Provincia de Buenos Aires, que es la nuestra, qué ocurrió con la cláusula gatillo pactada con Vidal.

El año pasado la Gobernadora convino con los maestros un aumento del 15,6% para recuperar lo perdido y luego un ajuste trimestral que acompañara la inflación para mantener el poder de compra de los sueldos docentes.

Ya han anunciado que se terminó el gatillo.

Solo falta ver qué harán los Baradeles para explicar lo inexplicable.

Por ahora el silencio manda y hasta parece que las miles de escuelas que en los discursos estaban próximas al derrumbe se han recuperado como por arte de magia porque nadie dice nada.

Los dirigentes van a aplaudir y a aplaudirse.

Los maestros, bien gracias…

Y los chicos, que son el núcleo de la prestación educativa, seguirán siendo víctimas de un sistema que no muestra signos claros de modernización de métodos, incorporación de tecnología, actualización de los docentes y recuperación de valores que la sociedad ha visto debilitados con el correr de vicios que nadie parece dispuesto a corregir.