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Columna del domingo, por Héctor Ricardo Olivera: CUANDO EL AMOR VUELVE

Como en los viejos tiempos de Roberto Galán, “se ha formado una pareja”.
Lo que el por entonces exitoso conductor televisivo mostraba como un atractivo entretenimiento en la pantalla hogareña se ha repetido acá y ahora con características similares pero con protagonistas de primer nivel.
La Presidenta de la República y el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires han cruzado anillos y el compromiso fue ratificado ante el gran público también por la pantalla del televisor como en época de Galán.
Naturalmente que el transcurso del tiempo y las circunstancias imponen cambios superficiales, pero en el fondo, se trata de un romance político no demasiado distinto de aquellos.
La ira presidencial por los contactos del Gobernador con el “hijo infiel” Sergio Massa ha quedado atrás.
El Gobernador ha elegido su supervivencia frente al riesgo de que la Nación le pisara la manguera y no pudiera ni pagar los sueldos ni mantener los servicios siquiera con el nivel paupérrimo que tienen hoy.
Por supuesto que en el régimen las travesuras se pagan caro.
El Gobernador no tiene en las listas del Frente para la Victoria un solo candidato a Diputado Nacional ni a Legislador Provincial.
Como contrapartida, la Señora que hace unos días lo maltratara con violencia desde un micrófono en Lomas de Zamora ha pasado ahora a mirarlo con una sonrisa.
El día del vapuleo la vimos en medio de un brote histérico imputándole, sin nombrarlo, que no ponía la cara para defender su gobierno.
“No soy idiota”, gritó en medio de su actuación a modo de reiterada autodefinición.
Scioli, un metro atrás, parecía una estatua de sal.
Sometido el Gobernador a su condición de reverendo compañero, todo cambió y volvió a ser el amigo de siempre.
Tendrá la tranquilidad de contar con fondos para pagar los sueldos.
Seguramente también tendrá la tranquilidad de conciencia de haber sido fiel a sus convicciones, que no son las de muchos de sus amigos que constituyeron una línea interna, la “Juan Domingo”, para impulsar la lucha que no fue.
En una video conferencia la Presidenta lo trató de “nuestro Gobernador” con gesto meloso y el respondió “esta es tu querida Universidad” desde el Observatorio de la UNLP en el mismo tono.
Ayer, en el acto oficial de presentación de los candidatos del FPV Scioli volvió a tener su silla en la primera fila.
El día del reto en Lomas de Zamora desapareció del palco con la velocidad de la luz.
En el acto de ayer se quedó hasta el final, cuando la Presidenta puso su mano sobre su hombro y lo acarició suavemente.
Para decirlo en lenguaje coloquial, “le sobó el lomo”.
El ingreso en el ritmo de campaña anuncia un panorama ajetreado.
El discurso presidencial anticipó contradicciones conocidas.
Vaya como ejemplo la referencia que hizo la Presidenta a la lucha que libran los inquilinos cuando tienen que renovar sus contratos.
Su pasión populista la puso en favor del que alquila.
Sería bueno saber que opinan los inquilinos de sus decenas de propiedades en Río Gallegos cuando tienen que enfrentar la voracidad de Máximo.
No ha de ser fácil reclamar un alquiler nacional y popular.
El locador se plantará a favor de la legítima doctrina capitalista de acumulación de ganancias.
Sólo queda esperar que la elección que hagamos cada uno filtre tanto como se pueda los dobleces y surja de las urnas el freno indispensable que obligue a todos a actuar con racionalidad y espíritu de convivencia.

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