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Columna del domingo, por Héctor Ricardo Olivera: LA MESA ESTÁ SERVIDA

No es la primera vez que ocurre.
Nuevamente es necesario anticipar que esta columna está siendo escrita a las 17,20 horas del sábado 22 de junio.
Las circunstancias que agitan el tablero político imponen la obligación de tomar este recaudo en razón de las maniobras acrobáticas que saturan estas últimas horas previas a la presentación definitiva de las listas de candidatos.
Es éste un testimonio más de la ausencia de estructuras sólidas, los Partidos Políticos, que han pasado a ser reemplazados por cacicazgos personales claros en sus intenciones y oscuros en sus ideas.
Tanto es así, que un personaje como el Intendente de Tigre, Sergio Massa, ha pasado a ser un poco la figura de un ballet de alternativas que lo ponen en el vértice de una pirámide invertida en la que ni su punta ni su base saben claramente de que se trata. Este joven dirigente muestra su gestión al frente de un Distrito de la Provincia lleno de cámaras de televisión para combatir la inseguridad, lleno de espectáculos artísticos y, según parece, lleno de ciudadanos conformes con la marcha de su municipio.
El argumento resulta mezquino porque nunca nadie supo qué piensa el Intendente de los problemas que afligen a la Nación.
Frente a situaciones como la fallida reforma judicial, la crisis agropecuaria, la inflación o la política internacional, Massa ha jugado al oficio mudo.
Nadie sabe y nadie se lo ha podido preguntar, porque copiando el estilo presidencial jamás se prestó a una conferencia de prensa.
Hay que admitir que este joven dirigente, que participó de la administración del ANSES y fue Jefe de Gabinete de este Gobierno, domina el mundo del silencio con habilidad.
De su comportamiento están pendientes el Gobierno, el colorado de Narváez y el Gobernador Scioli.
Las cuatro columnas son parte del kirchnerismo.
Se repite aquí una de las características típicas del peronismo, habituado a poner huevos en todas las canastas.
Esa vocación de poder, que lo distingue del resto de los sectores políticos, hace posible esta convivencia conventillera en la que todos son a la misma vez amigos y enemigos de todos.
En el supuesto de que Massa sea candidato a diputado por la lista de su partido, el Frente Renovador, ¿estaremos ante una presencia opositora o apenas una variante del kirchnerismo?
¿Seguirá Moreno siendo el patrón que prepotea a la Economía como si fuera todopoderoso?
Estas dudas nos acompañarán a partir de mañana, cuando los misterios se disipen y sepamos definitivamente quienes son los que figuren en las listas.
La elección es cada vez más difícil, precisamente porque los platos dulces y salados se mezclan en desorden y los tragos vienen en copas opacas que pueden llevarnos a confundir gordura con hinchazón y aserrín con pan rallado.
Es cierto que tendremos tiempo, aunque no todo el tiempo.
No podemos caer en el pecado de la Presidenta, que aspira a desconocer la inexorable meta que impone el transcurso del tiempo y por eso sueña con imposibles eternidades.
Falta poco para la largada.
Queda para nosotros, los ciudadanos de a pie, la responsabilidad de correr la carrera con paso firme y seguros de saber qué es lo que no queremos más.
Este punto de partida significa una ventaja de la que debemos valernos, para que la selección posterior no vaya a dejar una puerta entreabierta donde pueda filtrarse la corrupción para escapar o para seguir siendo una vecina más

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