Editorial: La hora de Dalic

Editorial: La hora de Dalic

16 julio, 2018 0 Por Grupo Tiempo

En pocas horas se estará jugando la final del campeonato del mundo de fútbol en Rusia y la misma, que tendrá al menos la terna arbitral argentina, será disputada por Francia y Croacia. Si bien la final no es la que la mayoría pronosticaba, vale reconocer que los galos que ya salieron campeones en 1998 estaban en la nómina de posibles campeones. Los croatas contrariamente son sorpresa.
Si bien, esta columna difícilmente aborde puntual-mente un tema deportivo, aún siendo el mas importante del universo como es el mundial de fútbol, lo hecho por los ex Yugoslavia merece una detenida observación, sobre todo desde la argentina y los argentinos tan reacios a la normalidad del orden, la disciplina, el respeto por las jerarquías y sobre todo, a aceptar las sanciones que las trasgresiones a estos conceptos implican.
Croacia es una de las seis naciones que se independizaron de Yugoslavia por los noventa. Y en sus jóvenes veintipico de años resulta una verdadera potencia en materia deportiva. Son muchas las disciplinas donde hay croatas que se destacan. Sin ir mas lejos, la argentina gana la copa Davis de tenis en compleja final ante Croacia.
Debuta en un mundial de fútbol en el año 98 y en ese debut finaliza tercero, luego de caer en la semifinal frente al mismo rival que enfrentará mañana y luego ganarle nada menos que a Holanda por el tercer puesto, solo este par de conceptos para señalar que no es tan casual esta campaña y esta final a disputar.
Para esto vale repasar algunos episodios enmarcados en este torneo, Croacia estaba a punto de quedarse afuera de Rusia 2018 y entonces la Federación de ese país decidió alejar al entrenador Ante Cacic y designar a Zlatko Dalic en su reemplazo. Con la dirección de este flamante DT que llegó casi sin pergaminos y habiendo dirigido solo a un juvenil, la se-lección ganó el repechaje ante Grecia y sacó el pasaje a Rusia donde le tocó en suerte un grupo con la Argentina, siempre candidata y con el mejor del mundo para muchos como Mezzi y la complicada Nigeria. La empresa no era fácil y el grupo con este entrenador sin chapa para dirigir a jugadores que en su mayoría juegan en importantes clubes de las ligas europeas llegó a Rusia.
En el primer partido ante Nigeria, faltando cinco minutos para el final, el técnico decide hacer entrar a Nikola Kalinic al juego, pero el jugador con la excusa de una falencia física no quiere hacerlo, seguramente molesto por no haber ingresado antes. Croacia ganó el partido y al regresar a la concentración, Dalic desafectó al jugador, lo mandó de regreso a Croacia y se quedó con un jugador menos. Sin dudarlo.
El resto del plantel ni chistó ante la decisión del entrenador.
Croacia ganó los tres partidos de su zona goleando a la argentina y luego siguió en racha hasta vencer a los dueños de casa. En el festejo de esa victoria, un jugador del plantel se excedió en los festejos que fueron tomados por el analista de videos del cuerpo técnico que lo incluyó en un video. Otra vez Dalic: le pidió a sus dirigentes que separaran al analista del cuerpo técnico y de inmediato éste fue enviado a su país de regreso. El jugador del festejo deberá abonar los 90.000 dólares de la multa de FIFA.
El resto del plantel siguió en los suyo: entrenar y planificar partidos. Croacia llega a esta final con otra curiosidad: ya ha jugado el tiempo de 7 partidos contra los seis de su rival. Es que los croatas han ju-gado tres alargues de 30 minutos contra ninguno de sus rivales.
Y vienen de alcanzar esta final en uno de esos suplementos venciendo a los Ingleses que eran los mas descansados del mundial.
Vale lo dicho sin necesidad de agregar mas datos, que los hay por supuesto. Es cierto que cuenta con buenos jugadores este equipo, pero por encima de todo lo que ha trascendido es el equipo. El conjunto. La solidaridad para defender y atacar.
Y en el campo la disciplina y el orden.
Valores que son rechazados y descalificados por la sociedad argentina. No solo en el fútbol. ¿Se imaginan los argentinos lo que hubiera ocurrido si el entrenador nacional hubiera desafectado a un jugador del plantel en el primer partido? ¿Qué creé que hubiera hecho el resto del plantel seguramente en nombre de la solidaridad y el compañerismo?. ¿Si dos partidos mas tarde hubiera echado a otro colaborador?. Seguro hubiera intervenido algún dirigente, se hubiera hecho alguna reunión en una habitación y a lo sumo no hubiera pasado nada o de allí en mas el equipo lo hubieran armado los jugadores y el analista.
Pero dicho todo esto vale ir a la imagen mas pode-rosa: al finalizar el partido ante Inglaterra que los puso en la final, todo el plantel corrió a tomar al entrenador y en el propio campo de juego lo convirtieron en el destinatario de toda la celebración.
No están dolidos. Están orgullosos de este entrenador.
La selección argentina de fútbol está buscando un entrenador, mientras seguirá pagando a cuatro entrenadores que ya se fueron pero siguen percibiendo sus contratos en cuotas.
¿No será la hora de Dalic?. Es probable que respondan que es inalcanzable económicamente y otras cosas mas. Aunque todos sabemos que entre los 4 técnicos que se están pagando se gasta mucho mas que en Dalic.
Pero aún sin el joven entrenador de 54 años, lo que queremos señalar que es la hora del orden, la disciplina y la autoridad. Del respeto a las jerarquías. Del dirigente al resto y del resto a los dirigentes. De ellos a los jugadores, pero de los jugadores a los de-más.
Mientras muchos hablan de sistemas, de estrategias, de 4-4-2 o 4-3-3 y otros, es momento que alguien ponga en primer lugar los conceptos que Dalic impuso para Croacia.
Valores que no solo podrían revertir la larga decadencia del fútbol argentino, sino que bien servirían para todos los aspectos de la sociedad. Porque es hora de entender que en el fútbol nos va muy mal, pero tal vez donde estemos peor sea en el resto de la vida nacional.

(Editorial publicada en la edición del Semanario TIEMPO de Ranchos del 14-07-2018)