La Columna del Domingo por Héctor “Cacho” Olivera: “ NO SOMOS NAZIS ”

La Columna del Domingo por Héctor “Cacho” Olivera: “ NO SOMOS NAZIS ”

24 junio, 2018 0 Por Grupo Tiempo

Por Héctor Ricardo Olivera

La pasión argentina por el fútbol nos lleva a ocupar más tiempo del necesario para analizar con pretensión casi científica y ardor casi religioso los vaivenes de nuestra selección en el certamen mundial que se desarrolla en Rusia.
Así somos y nada nos sacará de nuestra vocación por sentirnos cada uno un Director Técnico en potencia.
De todos modos, nada podrá sacarnos de nuestra condición ciudadana habilitada para analizar lo importante y tomar posición ante situaciones que naturalmente conforman nuestra forma de ver las cosas serias que ocurren y nos tienen por protagonistas directos o indirectos.
Por ello es digno de destacar el comportamiento de nuestros Diputados Nacionales que días atrás dieron media sanción a la Ley que establece la legalización del aborto.
El recinto de la Cámara fue escenario de un debate que mostró que nuestra dirigencia política, la misma que más de una vez criticamos con dureza y con razón, es capaz también de dar muestras de una madurez que es importante saludar ante un debate que atraviesa transversalmente a la sociedad y a los bloques de representantes.
El primer mérito corresponde adjudicarlo al Presidente Macri que en una muestra clara de sus convicciones democráticas habilitó el tratamiento del tema al que personalmente se opone pero igualmente abrió a la consideración de los Legisladores.
Nadie lo había hecho antes.
Fueron éstos los que le dieron un tratamiento responsable que comenzó por la convocatoria a especialistas, científicos, intelectuales y ciudadanos comunes que durante dos meses pudieron expresar libremente sus argumentos a favor y en contra del tema.
Llegado el momento de su tratamiento en el recinto asistimos a una larga sesión donde cada Legislador expresó su punto de vista sin ataduras ni otro compromiso que su propia responsabilidad.
Naturalmente que el debate de una Cámara que nos representa a todos no pudo mantenerse ajena a las características propias de nuestra idiosincrasia.
Así fue que escuchamos disparates que fueron desde la grosera comparación con la parición de una perra al requisito de un cementerio para fetos, pero estas ordinarieces intelectuales no alcanzaron para manchar el comportamiento general del Cuerpo Legislativo.
El resultado apretado y por ello imposible de anticipar fue aceptado como corresponde a un organismo fundamental del sistema democrático.
No hubo agresiones ni violencia tanto dentro como en la calle.
Este es un valor que debemos destacar más allá de la opinión que cada uno tenga respecto de la decisión tomada.
Corresponderá ahora al Senado de la Nación hacer lo suyo.
Frente a la virtud cívica que se vivió tanto en la Cámara como en la calle no es posible mantener silencio ante el agravio que vino desde el Vaticano por boca del Jefe de la Iglesia católica.
El Papa acusó a los que apoyamos el aborto de “nacis de guante blanco”.
No es la primera vez que este Papa falta el respeto a quien lo merece.
Hay que acordarse de la visita de 22 minutos gélidos con el Presidente Macri que contrasta con la atenta y prolongada gentileza con la ex Presidenta procesada por la Justicia como tampoco su lista de invitados impresentables como son el”Caballo” Suárez, la presa Milagro Sala, los muchachos de la Cámpora, la Bonafini, Moreno y señora y tantos otros de la misma runfla.
Igualmente destrató al Presidente electo chileno Sebastián Piñera al que no recibió en oportunidad de su visita oficial al País vecino insultando de ese modo al pueblo hermano desconociendo a quien tiene la representación popular surgida de una elección libre de la que él carece.
No es posible admitir el insulto que se nos trate de “nazis” con tanta ligereza.
No lo somos ni seríamos tropa de Torquemada si hubiésemos vivido en ese tiempo.
No hubiéramos salido a asesinar hugonotes en la Noche de San Bartolomé.
Porque somos democráticos no podemos ser nazis ni podemos admitir mansamente que así se nos califique, venga el agravio de donde venga.
Que la Iglesia no apoye el aborto es una posición respetable.
Que el Papa organice un”sacerdocio militante” que agrupa a “curas compañeros” no parece mostrar la mesura ni la misericordia del relato.
Que en su campaña haya convocado a una misa en Luján es correcto y sería una excelente oportunidad para que pida disculpas.
Serían tardías, pero más vale tarde que nunca.
El Mundo, pese a todo, sigue andando.
Y en su marcha indetenible llegó en su momento el divorcio vincular, luego el matrimonio igualitario, puede que sea ahora o después el aborto y vendrá más tarde la eutanasia.
Cada paso está alimentado por la Libertad, esa que no conoce de dogmas ni ritos.
Esa que a veces demora, pero inexorablemente siempre llega…